Luis menocal
Poeta recién llegado
Amada mía, acepta,
Que mi amor por ti no es superado,
Que el abrazo hirviendo del frio no lo limita,
Amada imperfecta, abraza mi risa.
Cielo de hombres, luna de lo callado,
Cintura que castiga con belleza mis ojos,
Mujer con olor a rosas que amé,
Mujer que con ganas de gloria besé.
En el camino no se queda, tu lugar es aquí,
No desaparece en la muerte mi deseo,
En cada paso que doy te vi,
Y también en el olor mojado del jazmín.
En el camino no se quedan tus canciones al amar,
Tus poemas en cada parpadeo y palpitar,
No se quedan tus aguas ni tu silencio,
Aquí se quedan, nunca se irán. Se quedan conmigo.
Que mi amor por ti no es superado,
Que el abrazo hirviendo del frio no lo limita,
Amada imperfecta, abraza mi risa.
Cielo de hombres, luna de lo callado,
Cintura que castiga con belleza mis ojos,
Mujer con olor a rosas que amé,
Mujer que con ganas de gloria besé.
En el camino no se queda, tu lugar es aquí,
No desaparece en la muerte mi deseo,
En cada paso que doy te vi,
Y también en el olor mojado del jazmín.
En el camino no se quedan tus canciones al amar,
Tus poemas en cada parpadeo y palpitar,
No se quedan tus aguas ni tu silencio,
Aquí se quedan, nunca se irán. Se quedan conmigo.