En el desierto...

Santiago Oreggia

Poeta fiel al portal
En el desierto...

Al amanecer,
los refulgentes
rayos de mi amigo el sol,
penetran en mi cuerpo
punzantes,
atiborrándolos de calor,
mientras mi transpiración,
brota en
suaves gotas de terciopelo,
cayendo sobre mi cuerpo
lentamente, sensiblemente.
Imaginando en mi mente,
que son tus
exquisitas caricias que me
tocan, excitan, hurgan,
incitándome a amarte
sin piedad por siempre
mi amor.

En el desierto...

En el bramar de mi soledad,
elevo mis fatigados ojos al
cielo en busca de tu figura
angelical.
Oasis bendito para que mis
labios secos, sedientos,
ávidos de los tuyos,
te extrañen atrozmente,
mi dulce
gaviota radiante,
señora de mi corazón,


En el desierto...

Deseo que mi fatiga
encuentre en ti su término,
en la pulcritud de tu ser,
en la dulzura de tu sonrisa,
en el encanto de tu andar,
en un vuelo mágico
hacia las estrellas
donde siempre te esperaré
a pesar de los tiempos y
las distancias inimaginables
a los ojos humanos,
mi amor.

En el desierto...

De mi vida sin ti,
dejo a mi paso en la blanca arena,
huellas de nuestra existencia,
del tiempo juntos vivido,
recordándote que,
inmortalmente
te amaré,
gloriosa y dulce gaviota,
señora de mi corazón.:::triste:::

Reservados todos los derechos Santiago Oreggia©
 
En el desierto...

Al amanecer,
los refulgentes
rayos de mi amigo el sol,
penetran en mi cuerpo
punzantes,
atiborrándolos de calor,
mientras mi transpiración,
brota en
suaves gotas de terciopelo,
cayendo sobre mi cuerpo
lentamente, sensiblemente...
Imaginando mi mente,
que son tus
exquisitas caricias que me
tocan, excitan, hurgan,
incitándome a amarte
sin piedad por siempre
mi amor.

En el desierto...

En el bramar de mi soledad,
elevo mis fatigados ojos al
cielo en busca de tu figura
angelical.
Oasis bendito para que mis
labios secos, sedientos,
ávidos de los tuyos,
te extrañen atrozmente,
mi dulce
gaviota radiante,
señora de mi corazón,


En el desierto...

Deseo que mi fatiga
encuentre en ti su termino,
en la pulcritud de tu ser,
en la dulzura de tu sonrisa,
el encanto de tu andar,
en el vuelo mágico
hacia las estrellas
donde siempre te esperare
a pesar de los tiempos y
las distancias inimaginables
a los ojos humanos,
mi amor.


En el desierto...

De mi vida sin ti,
dejo a mi paso en la arena
de nuestra existencia,
las huellas del tiempo
juntos vivido
recordándote que,
eternamente y perpetuamente
te amare
mi gloriosa y dulce gaviota,
señora de mi corazón.:::triste:::


Reservados todos los derechos Santiago Oreggia©

En ese desierto estaras acompañado, no lo dudes,porque grande es el corazón que posees y grande tus versos,hermoso poema, Santiago miles de estrellas Amigo, amor eterno, que bonito..
besos y abrazos, ciel.
 
Gracias Ciel. Gracias con todo mi corazón por tu mensaje.
Mi corazón es normal, no tan grande como el tuyo, repleto de bellos sentimientos dulce poetiza.:)
Un cariño grande


En ese desierto estaras acompañado, no lo dudes,porque grande es el corazón que posees y grande tus versos,hermoso poema, Santiago miles de estrellas Amigo, amor eterno, que bonito..
besos y abrazos, ciel.
 
Que sentimientos que pones en tus versos. Es un bello poema que conmueve.
Que denota un gran amor, sentimientos muy profundos por una mujer que amas mucho, pero no esta a tu lado. Pero todo regresa en la vida. Fuerza poeta y continua escribiendo con esos sentimientos admirables
Un beso

En el desierto...

Al amanecer,
los refulgentes
rayos de mi amigo el sol,
penetran en mi cuerpo
punzantes,
atiborrándolos de calor,
mientras mi transpiración,
brota en
suaves gotas de terciopelo,
cayendo sobre mi cuerpo
lentamente, sensiblemente...
Imaginando mi mente,
que son tus
exquisitas caricias que me
tocan, excitan, hurgan,
incitándome a amarte
sin piedad por siempre
mi amor.

En el desierto...

En el bramar de mi soledad,
elevo mis fatigados ojos al
cielo en busca de tu figura
angelical.
Oasis bendito para que mis
labios secos, sedientos,
ávidos de los tuyos,
te extrañen atrozmente,
mi dulce
gaviota radiante,
señora de mi corazón,


En el desierto...

Deseo que mi fatiga
encuentre en ti su termino,
en la pulcritud de tu ser,
en la dulzura de tu sonrisa,
el encanto de tu andar,
en el vuelo mágico
hacia las estrellas
donde siempre te esperare
a pesar de los tiempos y
las distancias inimaginables
a los ojos humanos,
mi amor.


En el desierto...

De mi vida sin ti,
dejo a mi paso en la arena
de nuestra existencia,
las huellas del tiempo
juntos vivido
recordándote que,
eternamente y perpetuamente
te amare
mi gloriosa y dulce gaviota,
señora de mi corazón.:::triste:::


Reservados todos los derechos Santiago Oreggia©
 
En el desierto...

Al amanecer,
los refulgentes
rayos de mi amigo el sol,
penetran en mi cuerpo
punzantes,
atiborrándolos de calor,
mientras mi transpiración,
brota en
suaves gotas de terciopelo,
cayendo sobre mi cuerpo
lentamente, sensiblemente...
Imaginando mi mente,
que son tus
exquisitas caricias que me
tocan, excitan, hurgan,
incitándome a amarte
sin piedad por siempre,
mi amor.

En el desierto...

En el bramar de mi soledad,
elevo mis fatigados ojos al
cielo en busca de tu figura
angelical.
Oasis bendito para que mis
labios secos, sedientos,
ávidos de los tuyos,
te extrañen atrozmente,
mi dulce
gaviota radiante,
señora de mi corazón,


En el desierto...

Deseo que mi fatiga
encuentre en ti su término,
en la pulcritud de tu ser,
en la dulzura de tu sonrisa,
el encanto de tu andar,
en el vuelo mágico
hacia las estrellas
donde siempre te esperaré
a pesar de los tiempos y
las distancias inimaginables
a los ojos humanos,
mi amor.


En el desierto...

De mi vida sin ti,
dejo a mi paso en la arena
de nuestra existencia,
las huellas del tiempo
juntos vivido
recordándote que,
eternamente y perpetuamente
te amaré
mi gloriosa y dulce gaviota,
señora de mi corazón.:::triste:::



_____________________________________

Un Desierto, un Oasis... las secuencias del Amor... la pregnancia de ciertas presencias que son como prendedores o broches internos del corazón.

Precioso, Compatriota. Estrellas y Saludos.
 
Me provoca una gran satisfacción que te haya agradado.
Muchas gracias por tus letras tan elogiosas.
Un cariño grande.


En el desierto...

Al amanecer,
los refulgentes
rayos de mi amigo el sol,
penetran en mi cuerpo
punzantes,
atiborrándolos de calor,
mientras mi transpiración,
brota en
suaves gotas de terciopelo,
cayendo sobre mi cuerpo
lentamente, sensiblemente...
Imaginando mi mente,
que son tus
exquisitas caricias que me
tocan, excitan, hurgan,
incitándome a amarte
sin piedad por siempre,
mi amor.

En el desierto...

En el bramar de mi soledad,
elevo mis fatigados ojos al
cielo en busca de tu figura
angelical.
Oasis bendito para que mis
labios secos, sedientos,
ávidos de los tuyos,
te extrañen atrozmente,
mi dulce
gaviota radiante,
señora de mi corazón,


En el desierto...

Deseo que mi fatiga
encuentre en ti su término,
en la pulcritud de tu ser,
en la dulzura de tu sonrisa,
el encanto de tu andar,
en el vuelo mágico
hacia las estrellas
donde siempre te esperaré
a pesar de los tiempos y
las distancias inimaginables
a los ojos humanos,
mi amor.


En el desierto...

De mi vida sin ti,
dejo a mi paso en la arena
de nuestra existencia,
las huellas del tiempo
juntos vivido
recordándote que,
eternamente y perpetuamente
te amaré
mi gloriosa y dulce gaviota,
señora de mi corazón.:::triste:::



_____________________________________

Un Desierto, un Oasis... las secuencias del Amor... la pregnacia de ciertas presencias que son como prendedores o broches internos del corazón.

Precioso, Compatriota. Estrellas y Saludos.
 
Como siempre con tantos elogios inmerecidos.
Muchas gracias por tus letras amiga.
Un cariño grande.

Que sentimientos que pones en tus versos. Es un bello poema que conmueve.
Que denota un gran amor, sentimientos muy profundos por una mujer que amas mucho, pero no esta a tu lado. Pero todo regresa en la vida. Fuerza poeta y continua escribiendo con esos sentimientos admirables
Un beso
 
En el desierto...

Al amanecer,
los refulgentes
rayos de mi amigo el sol,
penetran en mi cuerpo
punzantes,
atiborrándolos de calor,
mientras mi transpiración,
brota en
suaves gotas de terciopelo,
cayendo sobre mi cuerpo
lentamente, sensiblemente.
Imaginando en mi mente,
que son tus
exquisitas caricias que me
tocan, excitan, hurgan,
incitándome a amarte
sin piedad por siempre
mi amor.

En el desierto...

En el bramar de mi soledad,
elevo mis fatigados ojos al
cielo en busca de tu figura
angelical.
Oasis bendito para que mis
labios secos, sedientos,
ávidos de los tuyos,
te extrañen atrozmente,
mi dulce
gaviota radiante,
señora de mi corazón,


En el desierto...

Deseo que mi fatiga
encuentre en ti su término,
en la pulcritud de tu ser,
en la dulzura de tu sonrisa,
en el encanto de tu andar,
en un vuelo mágico
hacia las estrellas
donde siempre te esperaré
a pesar de los tiempos y
las distancias inimaginables
a los ojos humanos,
mi amor.

En el desierto...

De mi vida sin ti,
dejo a mi paso en la blanca arena,
huellas de nuestra existencia,
del tiempo juntos vivido,
recordándote que,
inmortalmente
te amaré,
gloriosa y dulce gaviota,
señora de mi corazón.:::triste:::

Reservados todos los derechos Santiago Oreggia©

Bello poema, Santiago. Que ese desierto esté lleno de oásis.

Saludos desde acá.
 
Bello poema, Santiago. Que ese desierto esté lleno de oásis.

Saludos desde acá.

Muchas gracias por tus letras y conceptos amigo poeta de la madre patria.
Especialmente con alguien con tu nivel literario y sabia escritura.
Esperemos que a ambos la vida nos depare oasis de felicidad.
Nuevamente muchas gracias.:)
Un fuerte abrazo.
 
En el desierto...

Al amanecer,
los refulgentes
rayos de mi amigo el sol,
penetran en mi cuerpo
punzantes,
atiborrándolos de calor,
mientras mi transpiración,
brota en
suaves gotas de terciopelo,
cayendo sobre mi cuerpo
lentamente, sensiblemente.
Imaginando en mi mente,
que son tus
exquisitas caricias que me
tocan, excitan, hurgan,
incitándome a amarte
sin piedad por siempre
mi amor.

En el desierto...

En el bramar de mi soledad,
elevo mis fatigados ojos al
cielo en busca de tu figura
angelical.
Oasis bendito para que mis
labios secos, sedientos,
ávidos de los tuyos,
te extrañen atrozmente,
mi dulce
gaviota radiante,
señora de mi corazón,


En el desierto...

Deseo que mi fatiga
encuentre en ti su término,
en la pulcritud de tu ser,
en la dulzura de tu sonrisa,
en el encanto de tu andar,
en un vuelo mágico
hacia las estrellas
donde siempre te esperaré
a pesar de los tiempos y
las distancias inimaginables
a los ojos humanos,
mi amor.

En el desierto...

De mi vida sin ti,
dejo a mi paso en la blanca arena,
huellas de nuestra existencia,
del tiempo juntos vivido,
recordándote que,
inmortalmente
te amaré,
gloriosa y dulce gaviota,
señora de mi corazón.:::triste:::

Reservados todos los derechos Santiago Oreggia©

Un poeta: dibujando el amor, con un gran sentimiento. Bonita pluma...me gustaros sus versos.*coral*
 
Soy amante del desierto y tus letras me han cautivado...

Abrazos tricolor,
 
En el desierto andamos perdidos mi querido amigo.

"en un vuelo mágico
hacia las estrellas
donde siempre te esperaré
a pesar de los tiempos y
las distancias inimaginables"

Bellos versos poeta, un saludo fraternal.
Alaric.
 
Un poeta: dibujando el amor, con un gran sentimiento. Bonita pluma...me gustaros sus versos.*coral*

Muchas gracias mi estimadísima poetiza de la bella y deslumbrante tierra Colombiana por vuestros conceptos.

Me siento muy halago que te haya agradado.
Un cariño
 

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