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Poeta recién llegado
Amapolas y vino
Primavera de amapolas
en las lindes en los campos,
amapolas sin rostro en los cabezos,
amapolas en el mar,
amapolas bajan del cielo
sobre los barbechos, las ciudades,
los puertos, los colegios,
ríos teñidos de amapola,
amapolas en el cierzo,
el mistral, el levante, la tramontana,
en todos los vientos.
¡Ay República Española, mujer hermosa
de labios de amapola,
con pinceles de alambre pintaron
tu piel de madre sin reparos!
Un tumulto de silencio te celebra.
El miedo se cuece en pucheros rancios,
contrae las pupilas de la historia,
construye rascacielos portentosos,
oxida los papeles, las pantallas,
el interior de los armarios,
nubla el sol mas rotundo,
miedo como polvo cubriendo
todo lo que tiene nombre.
Los hijos del miedo exhalan miedo.
¡Ay República Española,
madre enorme sin miedo,
tus hijos gastaron sus zapatos
y descansan en tu regazo desnudo!
Reyes de bastos y de espadas
escoltan al reluciente oré.
As de copas que a la vista, sin pudor,
perdió la chica, la grande, el juego y los pares.
¡Ay República Española,
bebo en tu copa de vino tinto
antes que olvidarte!
Primavera de amapolas
en las lindes en los campos,
amapolas sin rostro en los cabezos,
amapolas en el mar,
amapolas bajan del cielo
sobre los barbechos, las ciudades,
los puertos, los colegios,
ríos teñidos de amapola,
amapolas en el cierzo,
el mistral, el levante, la tramontana,
en todos los vientos.
Luciano García Orea
Primavera de amapolas
en las lindes en los campos,
amapolas sin rostro en los cabezos,
amapolas en el mar,
amapolas bajan del cielo
sobre los barbechos, las ciudades,
los puertos, los colegios,
ríos teñidos de amapola,
amapolas en el cierzo,
el mistral, el levante, la tramontana,
en todos los vientos.
¡Ay República Española, mujer hermosa
de labios de amapola,
con pinceles de alambre pintaron
tu piel de madre sin reparos!
Un tumulto de silencio te celebra.
El miedo se cuece en pucheros rancios,
contrae las pupilas de la historia,
construye rascacielos portentosos,
oxida los papeles, las pantallas,
el interior de los armarios,
nubla el sol mas rotundo,
miedo como polvo cubriendo
todo lo que tiene nombre.
Los hijos del miedo exhalan miedo.
¡Ay República Española,
madre enorme sin miedo,
tus hijos gastaron sus zapatos
y descansan en tu regazo desnudo!
Reyes de bastos y de espadas
escoltan al reluciente oré.
As de copas que a la vista, sin pudor,
perdió la chica, la grande, el juego y los pares.
¡Ay República Española,
bebo en tu copa de vino tinto
antes que olvidarte!
Primavera de amapolas
en las lindes en los campos,
amapolas sin rostro en los cabezos,
amapolas en el mar,
amapolas bajan del cielo
sobre los barbechos, las ciudades,
los puertos, los colegios,
ríos teñidos de amapola,
amapolas en el cierzo,
el mistral, el levante, la tramontana,
en todos los vientos.
Luciano García Orea