adopos
adopos
En el exilio...
En el exilio otra vez por escribir,
sin espejos que marquen la visa
para el sello de esta soledad mía.
El humo de mi cigarro encorva
o es ya mi alma que muda fuga
por la boca en añorados besos.
Callo. La noche habla sin hablar
de mis pesares de vano artesano,
que nada tiene en sus bolsillos…
El búho pestañea mi ventana ida;
no encuentra la página arrugada,
perdida entre mis crispados puños.
Dónde está la bella y serena musa
para que lave mi sábana de letras
y me devuelva mis robadas alegrías.
¡No!. Será que el destierro durará
tanto como ayes y ociosas guerras
que nacieron tras la flor dormida?
En el exilio otra vez por escribir,
sin espejos que marquen la visa
para el sello de esta soledad mía.
El humo de mi cigarro encorva
o es ya mi alma que muda fuga
por la boca en añorados besos.
Callo. La noche habla sin hablar
de mis pesares de vano artesano,
que nada tiene en sus bolsillos…
El búho pestañea mi ventana ida;
no encuentra la página arrugada,
perdida entre mis crispados puños.
Dónde está la bella y serena musa
para que lave mi sábana de letras
y me devuelva mis robadas alegrías.
¡No!. Será que el destierro durará
tanto como ayes y ociosas guerras
que nacieron tras la flor dormida?
Última edición: