Burbuja de sal
Poeta recién llegado
En el frágil horizonte de la cordura,
(guardado ya el orgullo
en prácticos bolsillos de sal),
solo queda la esperanza
de compartir contigo esos ratos
que se tercien,
los que tengas a bien darme,
de miel sexo y chocolate,
o de libros, café y mate.
¿En un bar?
No,
gracias,
prefiero evitar preguntarme,
(a medio camino entre
la máquina de tabaco y
el WC de caballeros),
qué fue de tu recuerdo
mucho más dulce,
mucho más cierto,
que el ruido de la gente al encontrarse.
(guardado ya el orgullo
en prácticos bolsillos de sal),
solo queda la esperanza
de compartir contigo esos ratos
que se tercien,
los que tengas a bien darme,
de miel sexo y chocolate,
o de libros, café y mate.
¿En un bar?
No,
gracias,
prefiero evitar preguntarme,
(a medio camino entre
la máquina de tabaco y
el WC de caballeros),
qué fue de tu recuerdo
mucho más dulce,
mucho más cierto,
que el ruido de la gente al encontrarse.
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