En el hondo de mi pecho
tengo una copla clavada,
que se alimenta del velo
de tu ausencia mal llevada.
Salí a contarle a la noche,
con los astros de testigos,
del reproche de mis versos
sin calor en tus abrigos.
Las flores que ayer brotaron
olvidaron su fragancia,
a solas se marchitaron
al sentir tanta distancia.
Si la luna hablara un día
nuestra historia contaría,
del amor que fue un lucero
y hoy sumido en agonía.
Mi corazón se hace llanto
en esta copla gastada,
que con nostalgia sostengo
sin tu luz de madrugada.
Y aunque la muerte sombría
se llevó tu cuerpo fuera,
tu mirar vive en mi canto
como lienzo de acuarela.
******
tengo una copla clavada,
que se alimenta del velo
de tu ausencia mal llevada.
Salí a contarle a la noche,
con los astros de testigos,
del reproche de mis versos
sin calor en tus abrigos.
Las flores que ayer brotaron
olvidaron su fragancia,
a solas se marchitaron
al sentir tanta distancia.
Si la luna hablara un día
nuestra historia contaría,
del amor que fue un lucero
y hoy sumido en agonía.
Mi corazón se hace llanto
en esta copla gastada,
que con nostalgia sostengo
sin tu luz de madrugada.
Y aunque la muerte sombría
se llevó tu cuerpo fuera,
tu mirar vive en mi canto
como lienzo de acuarela.
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