marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con melodía de oriente,
unto el recuerdo en el paso
de aquellos ojos que provocaban
sonrisa al vuelo y mirada de pasión.
Me localizo a perturbar mis sentidos
recordándote amante, besador
y ingenioso excavador de manos y piel
que cubre sin giros, el sonido
acuoso del silencio,
dedicado, al breve espacio
de tu boca con la mía.
y aún así,
quieta y absolutamente pasiva,
me regalo en cinta inocente,
para que tomes de mí
algo más que carne,
percibas mi minuciosa
canción que suspiro en tu oído
y me ames.
Para recorrerte experta de tu nombre,
sabia de tus sentidos,
Y saqué el provecho
de este niño y pecador sentimiento
que ahora me une a tus palabras,
involucrando insolentes reflejos
para versar en este instante el idilio
de encontrarme a tu lado amándonos.
unto el recuerdo en el paso
de aquellos ojos que provocaban
sonrisa al vuelo y mirada de pasión.
Me localizo a perturbar mis sentidos
recordándote amante, besador
y ingenioso excavador de manos y piel
que cubre sin giros, el sonido
acuoso del silencio,
dedicado, al breve espacio
de tu boca con la mía.
y aún así,
quieta y absolutamente pasiva,
me regalo en cinta inocente,
para que tomes de mí
algo más que carne,
percibas mi minuciosa
canción que suspiro en tu oído
y me ames.
Para recorrerte experta de tu nombre,
sabia de tus sentidos,
Y saqué el provecho
de este niño y pecador sentimiento
que ahora me une a tus palabras,
involucrando insolentes reflejos
para versar en este instante el idilio
de encontrarme a tu lado amándonos.