lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Y navegar con el ansia inmersa
en un río sin mar, en un horizonte
henchido con nubes de sol.
Y sentir tu mirada presa
en mi vientre sin hojas,
en el paraíso frondoso
del bosque de los latidos,
y volar por tu nombre
plasmado en el silencio,
y escuchar su calmada melodía.
Y cerrar mis ojos
sintiendo el abrazo del tiempo,
serena, tranquila,
con mi cabello envuelto
en el brillo de tus sienes...,
y decirte, amor mío,
que una estrella parpadeó
en el seno de la noche
cuando las teclas del blanco piano
dejaron de sonar,
curvando sus acordes
en puentes de eternidad.