marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
Así, con los cerrados ojos en esta tarde de invierno,
respiro en tu regazo tu aroma,
mezcla divina de azúcar, canela y ciertos restrojos de guinda,
para transparentar el obscuro y presentar el dibujo.
Y el oleaje descubre mi cintura,
con prolongaciones de seda se divide el mar en mis piernas,
respiro el tibio de tu aire,
para bañarme divina en las sales de tu boca.
Untada en el color de tu pacifico,
me plasmo de espalda sobre tus aguas,
descanso con el olvido veraniego de un trabajo
y resbalo, en las rocas tiernas de tus caricias.
Y así, con los ojos cerrados despierto una sonrisa,
permanezco inerte en tu pecho,
permitiendo...., tus manos en mis cabellos.
respiro en tu regazo tu aroma,
mezcla divina de azúcar, canela y ciertos restrojos de guinda,
para transparentar el obscuro y presentar el dibujo.
Y el oleaje descubre mi cintura,
con prolongaciones de seda se divide el mar en mis piernas,
respiro el tibio de tu aire,
para bañarme divina en las sales de tu boca.
Untada en el color de tu pacifico,
me plasmo de espalda sobre tus aguas,
descanso con el olvido veraniego de un trabajo
y resbalo, en las rocas tiernas de tus caricias.
Y así, con los ojos cerrados despierto una sonrisa,
permanezco inerte en tu pecho,
permitiendo...., tus manos en mis cabellos.
:: amigo mío gracias por tus palabras y tu fotografía....