En este pequeño valle
te encuentro
inmensa, más que el cielo.
Veo caer tus palabras
como hojas sueltas
que se van perdiendo
lentamente
persiguiendo las ramas
de una semilla
en tu brisa, pasajera.
Se queda tu perfume
abrazándome
contándome porque estás
señalando los picos más altos
de la montaña
que no alcanzo a ver.