BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ah quererlo todo tan estúpidamente
no conformarse con la vida y su respiración
evangelizar el aire, ofrecer consuelo a los hipócritas,
desvelar el sueño, a los que pretenden riquezas.
Agitando el ramo de los cubiles indecibles,
formar el lamento de los fúnebres despojos,
atemperar la amargura con tragos de belleza,
bebiendo sublimemente de la cerámica calcinada.
Me encuentro en un vertedero de posibilidades recónditas,
donde los mosquitos hallan su esqueleto vanguardista,
y las abstracciones son meras matemáticas que anulan los espejos.
Sus abyecciones mitificadas y sus delitos estatales
complican la mirada, que vuela hacia el horizonte mas frío.
Oh forja de animales contrarios, de estrellas libres y salvajes,
las zarzas y sus frutos te conminan a posicionarte.
Excluido de toda sociedad, sólo tu respiración
plantea interrogantes, leche y ubre de un pulmón solitario-.
©
no conformarse con la vida y su respiración
evangelizar el aire, ofrecer consuelo a los hipócritas,
desvelar el sueño, a los que pretenden riquezas.
Agitando el ramo de los cubiles indecibles,
formar el lamento de los fúnebres despojos,
atemperar la amargura con tragos de belleza,
bebiendo sublimemente de la cerámica calcinada.
Me encuentro en un vertedero de posibilidades recónditas,
donde los mosquitos hallan su esqueleto vanguardista,
y las abstracciones son meras matemáticas que anulan los espejos.
Sus abyecciones mitificadas y sus delitos estatales
complican la mirada, que vuela hacia el horizonte mas frío.
Oh forja de animales contrarios, de estrellas libres y salvajes,
las zarzas y sus frutos te conminan a posicionarte.
Excluido de toda sociedad, sólo tu respiración
plantea interrogantes, leche y ubre de un pulmón solitario-.
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