CARLOS CESAR
Poeta recién llegado
En ese instante
Fue en ese mismo instante
sucumbí ante su angelical belleza
su figura frágil y radiante
convirtió mi arrogancia en gentileza.
La profundidad en su mirada
y su hermosura radiante
en mi mente dibujaba
un escenario fascinante.
Cualquier momento en el día
era exacto para robar su sonrisa
su presencia me mantenía
tranquilo cual suave brisa.
logró lo que parecía imposible
despertar un aletargado corazón
se convirtió en imprescindible
y en mi mas grande ilusión.
Ahora no está cerca
pero habita en mi ser
torturando a mi mente terca
cada amanecer.
Fue en ese mismo instante
sucumbí ante su angelical belleza
su figura frágil y radiante
convirtió mi arrogancia en gentileza.
La profundidad en su mirada
y su hermosura radiante
en mi mente dibujaba
un escenario fascinante.
Cualquier momento en el día
era exacto para robar su sonrisa
su presencia me mantenía
tranquilo cual suave brisa.
logró lo que parecía imposible
despertar un aletargado corazón
se convirtió en imprescindible
y en mi mas grande ilusión.
Ahora no está cerca
pero habita en mi ser
torturando a mi mente terca
cada amanecer.