cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Cuento los pasos de mi lecho
hasta la puerta de la oficina.
Siento el tamborileo en mi pecho
por lo dicho en anteriores días.
Nunca dejaste abierta la posibilidad
de un encuentro en persona,
en ti se cimenta la credibilidad
que se tiene de las cosas.
Se me hace eterno el tiempo
en lo que abro múltiples candados,
quiero llegar al momento
de leerte sin recatos.
Escribes de una manera tan poderosa
que subyugas hasta el color de las rosas.
Mujer inteligente, recia y caprichosa
que enrojeces pero no desentonas.
En espera de tus palabras
apuro al ordenador.
Sé que tendrás de tus chanzas
alguna fuerte, tal vez dos.
No hay nada más seductor
que una mujer inteligente.
Que nos cuide a todos el Creador
ya que eres poetisa, enemiga del silente.
hasta la puerta de la oficina.
Siento el tamborileo en mi pecho
por lo dicho en anteriores días.
Nunca dejaste abierta la posibilidad
de un encuentro en persona,
en ti se cimenta la credibilidad
que se tiene de las cosas.
Se me hace eterno el tiempo
en lo que abro múltiples candados,
quiero llegar al momento
de leerte sin recatos.
Escribes de una manera tan poderosa
que subyugas hasta el color de las rosas.
Mujer inteligente, recia y caprichosa
que enrojeces pero no desentonas.
En espera de tus palabras
apuro al ordenador.
Sé que tendrás de tus chanzas
alguna fuerte, tal vez dos.
No hay nada más seductor
que una mujer inteligente.
Que nos cuide a todos el Creador
ya que eres poetisa, enemiga del silente.
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