Jamás demoraste tanto, nunca llegaste tarde,
a pesar de la ansiedad de mi juventud el reloj no corría,
soñaba sobre vidrios relucientes añorando tu presencia.
Toda espera se volvía transitoria
al encuentro del iris verde y la nobleza de tu sonrisa enamorada.
Entre furor y ternura la calidez de tu aroma me llenaba,
amor y pasión puros y tenaces todo superaban.
Tiempo, distancia y aventuras no fueron trabas ni excusas,
sé que volverás, se que reirás conmigo,
la historia mejor contada, el amor reflexivo y reforzado,
tu cabello negro y mis hoyuelos se abrigaran de nuevo.
La espera corroe, el tiempo angustia, tu ausencia me enseña,
es tiempo de que vuelvas para decir lo que nunca dije
y amarte a como debía.
Crucé la línea de la locura y aferro mi esperanza a tu piel,
a tu ultimo recuerdo, a la foto que solo yo veo
y al fulgor de los besos que te debo.
Si apareces pronto me entregaré sin dudas ni reservas,
si tardas más, este amor incrementara a cada segundo.
Desde aquel 17 te espero.