Ladime Volcán
Poeta que considera el portal su segunda casa
En esta playa imaginaria,
tan parecida al refugio de mi infancia,
es donde más puedo ser libre
porque puedo ser yo misma,
sin posturas ni arrogancia;
En ella puedo sentir,
al viento correr como una liebre
abrazado al vuelo de algún halcón
que merodea a mi pueblo, como siempre
Y hoy, que veo a mi Venezuela de antier
puedo hasta vislumbrar,
(y no es porque tenga fiebre),
el casco de un barco fantasmal
lleno de importados infortunios,
que del horizonte viene
En esta playa, bailo con fantasmas
del pasado, del futuro, del presente,
ellos vienen a mí de todos lados
y jugando con mi suerte
me conversan desarmados,
no me asustan y me entienden
Son: luchadores de estas tierras,
campesinos, fugitivos,
que cambiaron sus arados,
por la rueda de un tiovivo
piragüeros, campechanos,
pobladores y hasta esclavos;
y aunque todos juntos arremeten,
el huir, no está en mis manos
Hoy, toda mi Venezuela arde
y se desvanece inconsciente
Su historia se hace y se deshace,
su gloria ya se desmiente
Pero ya no queda mucho tiempo de carrera,
pues el tiempo va haciendo, a ésta, una quimera;
y la mirada complaciente de la espera
hace que la juventud iracunda reaccione a la primera
¿Qué sentimos, qué forjamos?.
¿Llenará acaso el miedo, de sangre nuestras manos?
¿O el horror nos ha petrificado?,
¿será que la agonía nos deje sentenciados?.
Y el orgullo de ser venezolano
¿dónde está, dónde ha quedado?...
Si parece que fue ayer, cuando gritaba el campusano
la primera vez en que creyó él, que con su voto había ganado
Y es todo de nuevo una mentira y un vil engaño,
y es un paso a la locura y otro paso al desparpajo;
y me doy cuenta, de que siempre existirá el que miente por poder
y el que de billetes prefiere morir forrado;
y el que cree que la cosa mejorará después
de que triunfe un pensamiento, que llaman revolucionario...
Pero revolucionaría ¿qué?
si poco conocemos de él,
(y parece que se gesta en un cualquier tubo de ensayo),
pero como la vida es tan cruel
en realidad yo no sé si de verdad
quieren que lo conozcamos
Y lamentablemente todo es
un gran iceberg, sepa usted
que a mi pueblo hoy mantiene idiotizado
tan parecida al refugio de mi infancia,
es donde más puedo ser libre
porque puedo ser yo misma,
sin posturas ni arrogancia;
En ella puedo sentir,
al viento correr como una liebre
abrazado al vuelo de algún halcón
que merodea a mi pueblo, como siempre
Y hoy, que veo a mi Venezuela de antier
puedo hasta vislumbrar,
(y no es porque tenga fiebre),
el casco de un barco fantasmal
lleno de importados infortunios,
que del horizonte viene
En esta playa, bailo con fantasmas
del pasado, del futuro, del presente,
ellos vienen a mí de todos lados
y jugando con mi suerte
me conversan desarmados,
no me asustan y me entienden
Son: luchadores de estas tierras,
campesinos, fugitivos,
que cambiaron sus arados,
por la rueda de un tiovivo
piragüeros, campechanos,
pobladores y hasta esclavos;
y aunque todos juntos arremeten,
el huir, no está en mis manos
Hoy, toda mi Venezuela arde
y se desvanece inconsciente
Su historia se hace y se deshace,
su gloria ya se desmiente
Pero ya no queda mucho tiempo de carrera,
pues el tiempo va haciendo, a ésta, una quimera;
y la mirada complaciente de la espera
hace que la juventud iracunda reaccione a la primera
¿Qué sentimos, qué forjamos?.
¿Llenará acaso el miedo, de sangre nuestras manos?
¿O el horror nos ha petrificado?,
¿será que la agonía nos deje sentenciados?.
Y el orgullo de ser venezolano
¿dónde está, dónde ha quedado?...
Si parece que fue ayer, cuando gritaba el campusano
la primera vez en que creyó él, que con su voto había ganado
Y es todo de nuevo una mentira y un vil engaño,
y es un paso a la locura y otro paso al desparpajo;
y me doy cuenta, de que siempre existirá el que miente por poder
y el que de billetes prefiere morir forrado;
y el que cree que la cosa mejorará después
de que triunfe un pensamiento, que llaman revolucionario...
Pero revolucionaría ¿qué?
si poco conocemos de él,
(y parece que se gesta en un cualquier tubo de ensayo),
pero como la vida es tan cruel
en realidad yo no sé si de verdad
quieren que lo conozcamos
Y lamentablemente todo es
un gran iceberg, sepa usted
que a mi pueblo hoy mantiene idiotizado
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