Sofia Luz Castagno
Poeta adicto al portal
En esta terrible soledad
no me siento acompañada,
ya mi corazón no comprende
y no me habla mi alma:
ellos ya no me acompañan...
En esta aislada coraza
que en mi misma encontré,
veo a todo el mundo
y el mundo a mí no me ve:
deseo que nadie me encuentre...
En este baldío de tiempo,
suelo jugar con escombros
y les doy un brillo nuevo
a los ojos de mi asombro:
yo inventé este juego tonto...
En este lugar sombrío
mi egoismo yo alimento,
no pido, tampoco doy
algun pedazo de sentimiento:
estoy sola y sin aliento...
En esta terrible soledad
debo fabricar un rumbo nuevo,
inventar para mi vida
algun entretenimiento:
para reirme al menos...
¡Ayúdame, Corazón,
con tu latido incansable,
con tu ritmo melodioso,
con tu vocecita amable...!
ya no sé como rogarte...
¡Ayúdame, Alma mìa,
háblame de largas vidas,
cuéntame historias viejas,
aunque fueran repetidas...!
Por favor, volveré a oirlas...
En esta terrible soledad
Alma y Corazòn están dormidos
¿qué vive entonces en mí?
si no se oyen latidos...
si Alma y Corazón estan dormidos...
Nota:este poema lo hice a los 17 años, hoy tengo una familia numerosa que me acompaña, aunque la soledad de los poestas, a veces permanece igual.
no me siento acompañada,
ya mi corazón no comprende
y no me habla mi alma:
ellos ya no me acompañan...
En esta aislada coraza
que en mi misma encontré,
veo a todo el mundo
y el mundo a mí no me ve:
deseo que nadie me encuentre...
En este baldío de tiempo,
suelo jugar con escombros
y les doy un brillo nuevo
a los ojos de mi asombro:
yo inventé este juego tonto...
En este lugar sombrío
mi egoismo yo alimento,
no pido, tampoco doy
algun pedazo de sentimiento:
estoy sola y sin aliento...
En esta terrible soledad
debo fabricar un rumbo nuevo,
inventar para mi vida
algun entretenimiento:
para reirme al menos...
¡Ayúdame, Corazón,
con tu latido incansable,
con tu ritmo melodioso,
con tu vocecita amable...!
ya no sé como rogarte...
¡Ayúdame, Alma mìa,
háblame de largas vidas,
cuéntame historias viejas,
aunque fueran repetidas...!
Por favor, volveré a oirlas...
En esta terrible soledad
Alma y Corazòn están dormidos
¿qué vive entonces en mí?
si no se oyen latidos...
si Alma y Corazón estan dormidos...
Nota:este poema lo hice a los 17 años, hoy tengo una familia numerosa que me acompaña, aunque la soledad de los poestas, a veces permanece igual.