nelson majerczyk
Poeta adicto al portal
Tomando un café negro fuerte
en un bar cualquiera encuentro en el
periódico un aviso enmarcado
como un obituario,
un llamado extraño
que reza así: "La Embajada del Reino de Bélgica
solicita la comparecencia del ciudadano legal
uruguayo, S.M a esta sede por asuntos de su
interés particular".
Abajo la dirección.
Abajo mi curiosidad
Abajo mi fantasía.
S.M es mi padre, mejor dicho, fue mi padre;
está muerto hace años.
Qué espera Bélgica de él? La Unión Europea, el mundo de un muerto?
Es viernes tarde en la noche; fin de semana para pensar.
Soy un rico heredero de un castillo en las márgenes
del Mosela que fluye espumoso como un vino dulce
en las fértiles llanuras de aquel país.
No se Dios mío lo que me espera, Bélgica y la nada están
emparentados en mí, pero el no está y yo; lo evidente.
Soy su heredero.
De qué no lo sé.
Sábado y Domingo de éxtasis, hasta que me presente
a la embajada.
Quizás un millón de euros, o deudas de juego, o era un asesino
inconfeso escondido en las yungas de Sudamérica, él, no yo.
Pero soy su heredero, soy él.
Pero seré lógico, excluyo de que se lo busca por algún delito,
las embajadas no son Europol o Interpol.
Es seguro entonces
en este ridículo y tornadizo
verano austral soy de pronto,
rico.
Pero ya en casa comienzo con su
historia o la recuerdo
llena de volutas extrañas
para buscar el origen de ese
extraño mensaje europeo.
Nacido a principio del siglo xx en la Polonia que en
parte pertenecía al Imperio Ruso.
Estudió Química en la Universidad de Varsovia.
Llenó mi infancia de Taras Bulba, Chéjov ,Chopin,
La Guerra y la Paz, la batalla de Borodino, abrazos,
cantos en ruso y polaco, Ajax Telamón, la astucia
de Odiseo y toda la ternura que era capaz de dar
ese gigantón indefenso con voz de bajo.
Acaricio amoroso a las vestales valonas o flamencas
que están a mis pies odiándose y sorbo un Riesling
afrutado mientras vuelvo al viejo, a su historia.
Es llamado a filas en la guerra Ruso-Polaca de 1920-21.
Y es ese horror nauseabundo
mierda y cordita
marchar y morir
y canta la tropa mientras anda y anda: "Colgar a cada perro,
bolchevique y judío del mismo árbol".
Y el viejo piensa perro no soy, bolchevique tampoco, huir es la
consigna.
Y llegan a Kiev triunfales, y luego La Caballería Roja con
Isaac Babel a su frente , gritan HURRAAAA!!!
y el ejército polaco se derrumba y desbanda corriendo sin parar
hasta Varsovia, con mi padre a la cabeza, él no se detiene y sigue
corriendo hasta Berlín y luego llega a Luxemburgo.
Es un heroico desertor de una guerra que no era la suya.
Para su suerte y la mía.
No se balancearía junto
a un perro y un bolchevique
en un añoso árbol
alumbrado por el farol
lunar en una triste
llanura polaca.
Y aquí estoy yo conectado nuevamente
con la realidad.
Entiendo, Luxemburgo esta representado por Bélgica y
ese fue su último destino europeo.
El lunes sabré por qué lo convocan.
Tengo el recorte del periódico sobre el escritorio.
Mientras Ajax Telamón y Aquiles se lanzan
al feroz combate.
Mientras Chopin repiquetea la Heroica sobre
la noche que nace.
Mientras mi padre huye surjo de las
tinieblas de su pasado
yo soy todo eso y más.
Y espero sin ansias
cansado de contar
pasados.
Espero mi futuro.
en un bar cualquiera encuentro en el
periódico un aviso enmarcado
como un obituario,
un llamado extraño
que reza así: "La Embajada del Reino de Bélgica
solicita la comparecencia del ciudadano legal
uruguayo, S.M a esta sede por asuntos de su
interés particular".
Abajo la dirección.
Abajo mi curiosidad
Abajo mi fantasía.
S.M es mi padre, mejor dicho, fue mi padre;
está muerto hace años.
Qué espera Bélgica de él? La Unión Europea, el mundo de un muerto?
Es viernes tarde en la noche; fin de semana para pensar.
Soy un rico heredero de un castillo en las márgenes
del Mosela que fluye espumoso como un vino dulce
en las fértiles llanuras de aquel país.
No se Dios mío lo que me espera, Bélgica y la nada están
emparentados en mí, pero el no está y yo; lo evidente.
Soy su heredero.
De qué no lo sé.
Sábado y Domingo de éxtasis, hasta que me presente
a la embajada.
Quizás un millón de euros, o deudas de juego, o era un asesino
inconfeso escondido en las yungas de Sudamérica, él, no yo.
Pero soy su heredero, soy él.
Pero seré lógico, excluyo de que se lo busca por algún delito,
las embajadas no son Europol o Interpol.
Es seguro entonces
en este ridículo y tornadizo
verano austral soy de pronto,
rico.
Pero ya en casa comienzo con su
historia o la recuerdo
llena de volutas extrañas
para buscar el origen de ese
extraño mensaje europeo.
Nacido a principio del siglo xx en la Polonia que en
parte pertenecía al Imperio Ruso.
Estudió Química en la Universidad de Varsovia.
Llenó mi infancia de Taras Bulba, Chéjov ,Chopin,
La Guerra y la Paz, la batalla de Borodino, abrazos,
cantos en ruso y polaco, Ajax Telamón, la astucia
de Odiseo y toda la ternura que era capaz de dar
ese gigantón indefenso con voz de bajo.
Acaricio amoroso a las vestales valonas o flamencas
que están a mis pies odiándose y sorbo un Riesling
afrutado mientras vuelvo al viejo, a su historia.
Es llamado a filas en la guerra Ruso-Polaca de 1920-21.
Y es ese horror nauseabundo
mierda y cordita
marchar y morir
y canta la tropa mientras anda y anda: "Colgar a cada perro,
bolchevique y judío del mismo árbol".
Y el viejo piensa perro no soy, bolchevique tampoco, huir es la
consigna.
Y llegan a Kiev triunfales, y luego La Caballería Roja con
Isaac Babel a su frente , gritan HURRAAAA!!!
y el ejército polaco se derrumba y desbanda corriendo sin parar
hasta Varsovia, con mi padre a la cabeza, él no se detiene y sigue
corriendo hasta Berlín y luego llega a Luxemburgo.
Es un heroico desertor de una guerra que no era la suya.
Para su suerte y la mía.
No se balancearía junto
a un perro y un bolchevique
en un añoso árbol
alumbrado por el farol
lunar en una triste
llanura polaca.
Y aquí estoy yo conectado nuevamente
con la realidad.
Entiendo, Luxemburgo esta representado por Bélgica y
ese fue su último destino europeo.
El lunes sabré por qué lo convocan.
Tengo el recorte del periódico sobre el escritorio.
Mientras Ajax Telamón y Aquiles se lanzan
al feroz combate.
Mientras Chopin repiquetea la Heroica sobre
la noche que nace.
Mientras mi padre huye surjo de las
tinieblas de su pasado
yo soy todo eso y más.
Y espero sin ansias
cansado de contar
pasados.
Espero mi futuro.
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