Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y cuando estuve sentada en la banca del parque,
lloraban mis ojos de amores bonitos
al leer tus mensajes cercanos.
Viví,
y sentí la brisa que secaba mi rostro
colmando mis esperanzas
por tus letras,
muy llenita de estrellas en mi falda ciega
blanca ella de azul movimiento.
Y cuando estuve sentada leyéndote,
encontré más aliento de vida
y de amor
como el calor del sol
a la luz de los girasoles.
Y cuando estuve sentada en la banca del parque,
y llovía copiosamente y me mojaba,
levanté mi rostro al cielo
secando de mi cabello la humedad
comprendí todo entre las flores
cuando estuve sentada
en aquella banca
del parque.
lloraban mis ojos de amores bonitos
al leer tus mensajes cercanos.
Viví,
y sentí la brisa que secaba mi rostro
colmando mis esperanzas
por tus letras,
muy llenita de estrellas en mi falda ciega
blanca ella de azul movimiento.
Y cuando estuve sentada leyéndote,
encontré más aliento de vida
y de amor
como el calor del sol
a la luz de los girasoles.
Y cuando estuve sentada en la banca del parque,
y llovía copiosamente y me mojaba,
levanté mi rostro al cielo
secando de mi cabello la humedad
comprendí todo entre las flores
cuando estuve sentada
en aquella banca
del parque.