En la devastacion de una plegaria

enfermo_de_ti

Poeta recién llegado
En la devastacion de una plegaria


En la devastación de una plegaria
rehuyo a la decadencia en mi religión,
y del mismo modo
por el estrecho sendero del dolor
la bestialidad de mi alma
clama un sufrimiento, al sonar mi voz.

Esta caída drástica,
por otro lado
me hace tener
un pensamiento claro,
podría ser la ultima vez
que te bese en esta vida
en los labios.
tragando así tu saliva ,
podría ser la ultima lagrima
que por ti derramaría
escribiendo un poema,
que jamás leerías
y tu no lo sabrías,
ni reconocerías
mis cenizas entre el polvo en tus manos.

Desde que abriste tus alas
de repente el cielo se oscureció,
nublando impercitiblemente
la soledad del cementerio
en donde abundan las cruces
junto a las estatuas
es decir, la fuerza motriz de la conciencia
tiene un jardín repleto de cadáveres,
donde los demonios
se visten con seda blanca
y los ángeles desnudos vagan
cómodamente en la decadente oscuridad
con la esperanza intacta.

Me siento inmune a su dolor
padezco todas las enfermedades
por las cuales
les fue imposible vivir,
antes tenia temor,
pero hoy no
así es como moverme
entre tantas lapidas
mientras esta lluvia negra
se confunde con mis lagrimas
dejo de ser una odisea,
la cual solía hacerla,
para que nunca olvidaras
cuanto es que te amaba.

No puedo creer
en la existencia de ángeles
pero al contemplarte
comienzo a forjarme la idea
de que existe uno acompañándome
dotando de vida a mi muerte
y relacionando la felicidad a mi destino.

Ayer estuviste a mi lado,
pero hoy no,
cuando vivir duele tanto
quisiera enamorar a la muerte
para que sobrellevara conmigo
este sufrimiento

Le faltaba
una cierta libertad a un espíritu
tal vez, esos ataúdes no permiten
aquel sagrado rayo de luz
en una grieta miserable
iluminar su triste condena,
de todos los confines de la tierra
ningún lugar puede existir para su descanso.

Nacieron en una mañana de verano
nacieron bajo el manto protector
de la oscuridad que ahora tanto detestan,
encare mis temores para alcanzar a ver
la lluvia inquebrantable ante el gris en el cielo.

En la devastación de una plegaria
esperaba abrieras tus ojos
con el afán de volver a mirarme,
estoy rezando, y en mis oraciones
nunca he deseado morirme
ustedes desearían que todos muriéramos
para no sentirse tan solos,
anhelo con este tétrico fervor
otorgarles de nuevo una vida
pero quienes se encuentran muertos,
difícilmente resucitan.
 
en la devastacion de una plegaria


en la devastación de una plegaria
rehuyo a la decadencia en mi religión,
y del mismo modo
por el estrecho sendero del dolor
la bestialidad de mi alma
clama un sufrimiento, al sonar mi voz.

Esta caída drástica,
por otro lado
me hace tener
un pensamiento claro,
podría ser la ultima vez
que te bese en esta vida
en los labios.
Tragando así tu saliva ,
podría ser la ultima lagrima
que por ti derramaría
escribiendo un poema,
que jamás leerías
y tu no lo sabrías,
ni reconocerías
mis cenizas entre el polvo en tus manos.

Desde que abriste tus alas
de repente el cielo se oscureció,
nublando impercitiblemente
la soledad del cementerio
en donde abundan las cruces
junto a las estatuas
es decir, la fuerza motriz de la conciencia
tiene un jardín repleto de cadáveres,
donde los demonios
se visten con seda blanca
y los ángeles desnudos vagan
cómodamente en la decadente oscuridad
con la esperanza intacta.

Me siento inmune a su dolor
padezco todas las enfermedades
por las cuales
les fue imposible vivir,
antes tenia temor,
pero hoy no
así es como moverme
entre tantas lapidas
mientras esta lluvia negra
se confunde con mis lagrimas
dejo de ser una odisea,
la cual solía hacerla,
para que nunca olvidaras
cuanto es que te amaba.

No puedo creer
en la existencia de ángeles
pero al contemplarte
comienzo a forjarme la idea
de que existe uno acompañándome
dotando de vida a mi muerte
y relacionando la felicidad a mi destino.

Ayer estuviste a mi lado,
pero hoy no,
cuando vivir duele tanto
quisiera enamorar a la muerte
para que sobrellevara conmigo
este sufrimiento

le faltaba
una cierta libertad a un espíritu
tal vez, esos ataúdes no permiten
aquel sagrado rayo de luz
en una grieta miserable
iluminar su triste condena,
de todos los confines de la tierra
ningún lugar puede existir para su descanso.

Nacieron en una mañana de verano
nacieron bajo el manto protector
de la oscuridad que ahora tanto detestan,
encare mis temores para alcanzar a ver
la lluvia inquebrantable ante el gris en el cielo.

En la devastación de una plegaria
esperaba abrieras tus ojos
con el afán de volver a mirarme,
estoy rezando, y en mis oraciones
nunca he deseado morirme
ustedes desearían que todos muriéramos
para no sentirse tan solos,
anhelo con este tétrico fervor
otorgarles de nuevo una vida
pero quienes se encuentran muertos,
difícilmente resucitan.
excelente mi amigo, excelente poema,
te felicito, me encanto y sobre todo
el final...estrellas para ti y saludos.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba