• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

En la ermita...

Bet

Poeta adicto al portal
Nunca pensé encontrarme con esto... no sé por qué me siento tan extraño y confundido...

Cuando mi coche se paró intempestivamente negándose a arrancar obstinada y tercamente, fuí consciente de que debía dar un respiro al viejo y valiente motor que arrastraba (trabajosamente ya) mi cuerpo y mis penas...

Abrí el capó y decidí dejar que el viento fresco de la montaña lo acariciara mientras yo subía la pequeña pendiente que empezaba a ascender muy cerca de mi. La ermita era pequeña, oscura, desangelada... con una puerta muy vieja que quizá en mejores tiempos consiguiera crear la intimidad necesaria para la oracíón ... Entonces... lo ví

El pobre viejo subía lentamente por el estrecho sendero luchando con sus ahogos, apoyándose en un pequeño y deslustrado bastón. Pasó a mi lado sin mirarme y penetró en la ermita en semipenumbra. Lo seguí curioso y observé como depositaba una piedra en un enorme montón que se alzaba retador a un lado del altar, mientras una sonrisa dulce asomaba en sus labios curtidos.

Cuando salió no pude evitar preguntarle el porqué de tan extraño comportamiento. El me respondió: "Señor, todos los días subo hasta esta ermita para depositar una piedra del lecho del río a cuyas orillas conocí el amor. Es mi pequeño homenaje, mi testimonio simple y sin valor para aquella mujer que supo darme siempre el calor de su mirada. Construyo una pequeña montaña, piedra a piedra, día a día, que, como un calendario, me recuerda que ya queda menos para que la muerte me guíe a su lado..."

No sé por qué me siento asi.......Será quizá porque mi corazón desencantado ha encontrado una esperanza en el amor a los pies de un simple montón de piedras....
 
Última edición:
Nunca pensé encontrarme con esto... no sé por qué me siento tan extraño y confundido...

Cuando mi coche se paró intempestivamente negándose a arrancar obstinada y tercamente, fuí consciente de que debía dar un respiro al viejo y valiente motor que arrastraba (trabajosamente ya) mi cuerpo y mis penas...

Abrí el capó y decidí dejar que el viento fresco de la montaña lo acariciara mientras yo subía la pequeña pendiente que empezaba a ascender muy cerca de mi. La ermita era pequeña, oscura, desangelada... con una puerta muy vieja que quizá en mejores tiempos consiguiera crear la intimidad necesaria para la oracíón ... Entonces... lo ví

El pobre viejo subía lentamente por el estrecho sendero luchando con sus ahogos, apoyándose en un pequeño y deslustrado bastón. Pasó a mi lado sin mirarme y penetró en la ermita en semipenumbra. Lo seguí curioso y observé como depositaba una piedra en un enorme montón que se alzaba retador a un lado del altar, mientras una sonrisa dulce asomaba en sus labios curtidos.

Cuando salió no pude evitar preguntarle el porqué de tan extraño comportamiento. El me respondió: "Señor, todos los días subo hasta esta ermita para depositar una piedra del lecho del río a cuyas orillas conocí el amor. Es mi pequeño homenaje, mi testimonio simple y sin valor para aquella mujer que supo darme siempre el calor de su mirada. Construyo una pequeña montaña, piedra a piedra, día a día, que, como un calendario, me recuerda que ya queda menos para que la muerte me guíe a su lado..."

No sé por qué me siento asi.......Será quizá porque mi corazón desencantado ha encontrado una esperanza en el amor a los pies de un simple montón de piedras....


BET
Sí, podemos encontrar el amor en lo que aparentemente es insignificante, porque un átomo es infinito, como lo es el universo en su conjunto, la naturaleza es bellísima y en cualquier parte de ella encontramos la perfección, la pureza , la estética el amor..

En tu reflexiva ermita,
mi sueño se adormita.

Abrazos y besos poéticos.
 
Gracias amigo mio por tu comentario y tu paso por este escrito...

Un besito para ti..................... Bet
 
Última edición:
Querida amiga, es muy bueno tu relato. Conforme aumenta el montón de piedras disminuye la vida del viejo. Mientra más piedras más cerca está de su amada. Ha sido un placer leerte. Gracias y un beso para tu alma bella.
 
Querida amiga, es muy bueno tu relato. Conforme aumenta el montón de piedras disminuye la vida del viejo. Mientra más piedras más cerca está de su amada. Ha sido un placer leerte. Gracias y un beso para tu alma bella.

Gracias Dulci.. amigo mio, me es muy grato verte a ti, maestro de las prosas, en esta mía... y saber que te ha gustado..

Un besito lleno de cariño para ti............... Bet
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba