Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal
Allí donde las almas se retiran,
donde poder y dinero nada valen,
donde todos los seres son iguales,
allí, te esperaré toda la vida.
Esculpiré tu nombre en una piedra,
a la orilla de un río de agua pura,
que adornaré con guirnaldas de hiedra,
en rendido homenaje a tu ternura.
En un árbol del jardín de la ilusión,
donde nunca morarán los hombres,
junto a una flecha partiendo un corazón,
tallaré nuestros nombres.
Para que jamás muera en el olvido
y eternamente perdure en tu recuerdo,
el amor que siempre te he tenido
y que explicar, mejor, no puedo.
donde poder y dinero nada valen,
donde todos los seres son iguales,
allí, te esperaré toda la vida.
Esculpiré tu nombre en una piedra,
a la orilla de un río de agua pura,
que adornaré con guirnaldas de hiedra,
en rendido homenaje a tu ternura.
En un árbol del jardín de la ilusión,
donde nunca morarán los hombres,
junto a una flecha partiendo un corazón,
tallaré nuestros nombres.
Para que jamás muera en el olvido
y eternamente perdure en tu recuerdo,
el amor que siempre te he tenido
y que explicar, mejor, no puedo.