En la lágrima se encierra
la esperanza que no se fragua;
En tus labios se encaraman
las palabras que daño causan,
regocijadas en su ácido sabor,
esperando cualquier honda
donde cargarlas puedas
y al primer pecho indefenso
que se atreva a confiar,
con su fría furia atravesar
buscando consuelo
en el dolor de los demás.
la esperanza que no se fragua;
En tus labios se encaraman
las palabras que daño causan,
regocijadas en su ácido sabor,
esperando cualquier honda
donde cargarlas puedas
y al primer pecho indefenso
que se atreva a confiar,
con su fría furia atravesar
buscando consuelo
en el dolor de los demás.