Orlando Ramos
Un verso, una vida.
Llego mayo con su invierno
y las gotas resuenan estrepitosas
esta pluma enarbola sentimientos
y el desamor me hace escribir
Escribir al amor ausente
ese amor que alejado existe
que hiere los confines de mi alma
será desamor. No lo creo.
Es amor puro que hiere y mata
amor lejano que trasciende
y mi cuerpo sufre con el frío
que se empeña en atormentarme.
Ven amada mía, ven un instante
aunque sea en mi memoria
quiero verte con tu vestido aquel
el cual mis manos quitaba despacito.
ceso el ruido, brillo el sol, seca mi ventana
escucho a los jilgueros cantar melodías
ahora la lluvia ceso y el recuerdo seguirá
eternamente conmigo deseandote.
y las gotas resuenan estrepitosas
esta pluma enarbola sentimientos
y el desamor me hace escribir
Escribir al amor ausente
ese amor que alejado existe
que hiere los confines de mi alma
será desamor. No lo creo.
Es amor puro que hiere y mata
amor lejano que trasciende
y mi cuerpo sufre con el frío
que se empeña en atormentarme.
Ven amada mía, ven un instante
aunque sea en mi memoria
quiero verte con tu vestido aquel
el cual mis manos quitaba despacito.
ceso el ruido, brillo el sol, seca mi ventana
escucho a los jilgueros cantar melodías
ahora la lluvia ceso y el recuerdo seguirá
eternamente conmigo deseandote.