A estas horas
antes del meridiano,
te recuerdo, te extraño y te amo
a estas horas antes del meridiano,
te olvido, te echo de menos y te odio
¡Fue tan fácil amarte, y tan duro el olvidarte !
A estas horas antes del meridiano,
te tuve entre mis brazos
Y nuestras almas se entrelazaron
Tanta pasión, y sin palabras quedamos
Temblando ante ti, de ansiedad, nervios y deseo.
Novatos en la experiencia de placeres humanos
Te apegaste a mí, y vivimos juntos un sueño.
A estas horas antes del meridiano,
te tuve entre mis brazos,
y tu susurrándome al oído,
me decías... te amo.
A estas horas antes del meridiano,
recuerdo todo el daño, y lo cruel que con migo fuiste,
al decirme fingiendo que el amor si existe,
pero de eso estoy seguro
y seguro de que no es contigo
quisiera borrar lo ya vivido,
porque mi alma se desgarra con el recuerdo
quisiera echarte al olvido, pero no puedo.
Oh, que cruel castigo
A estas horas antes del meridiano,
Te tengo entre mis brazos,
Ahí tu cuerpo yace sin alma,
yo contemplando la etapa inexorable
y sintiendo, el frio de tus manos.
A estas horas antes del meridiano,
te recuerdo, te extraño y te amo.
te recuerdo, te extraño y te amo
a estas horas antes del meridiano,
te olvido, te echo de menos y te odio
¡Fue tan fácil amarte, y tan duro el olvidarte !
A estas horas antes del meridiano,
te tuve entre mis brazos
Y nuestras almas se entrelazaron
Tanta pasión, y sin palabras quedamos
Temblando ante ti, de ansiedad, nervios y deseo.
Novatos en la experiencia de placeres humanos
Te apegaste a mí, y vivimos juntos un sueño.
A estas horas antes del meridiano,
te tuve entre mis brazos,
y tu susurrándome al oído,
me decías... te amo.
A estas horas antes del meridiano,
recuerdo todo el daño, y lo cruel que con migo fuiste,
al decirme fingiendo que el amor si existe,
pero de eso estoy seguro
y seguro de que no es contigo
quisiera borrar lo ya vivido,
porque mi alma se desgarra con el recuerdo
quisiera echarte al olvido, pero no puedo.
Oh, que cruel castigo
A estas horas antes del meridiano,
Te tengo entre mis brazos,
Ahí tu cuerpo yace sin alma,
yo contemplando la etapa inexorable
y sintiendo, el frio de tus manos.
A estas horas antes del meridiano,
te recuerdo, te extraño y te amo.
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