ANTILOPE
Poeta recién llegado
En la madrugada con el verso silencioso de la luna
cuando el quietud se viste de la magia nocturna
y los sueños bailan como danzas en la penumbra
el aire se impregna con aromas de dulzuras.
En la madrugada en la quietud de la pausa de cordura
donde las respiraciones son como acordes en la partitura
libreto de un piano que tañe nuestra adormecida ternura
las mariposas despiertan de un letargo de su música .
En la madrugada cuando el aroma del deseo habita en mi musa
cuando la escarcha de invierno empieza a derretir su bravura
y los cálidos cuerpos arropados por las sabanas se buscan
para saciar anhelos,melancolías y fundirse en solo una .
En la madrugada cuando en los áridos desiertos las dunas
se despiertan para para cambiar el lugar que ocupan
buscando el oasis fértil donde crece la delicia de la fruta
el alimento elaborado con caramelo de azúcar .
En la madrugada cuando las sombras se acurrucan
y los nidos se pueblan de caricias suaves y cultas
como si la ternura preludiara tormenta y lluvia
corazones arrullados en la misma cuna.
En la madrugada aguardando las pieles mutuas
esperando el ritual cálido de renovación futura
en nuestro rincón donde la íntima ayuntura
las tristezas y las soledades se conjuran.
cuando el quietud se viste de la magia nocturna
y los sueños bailan como danzas en la penumbra
el aire se impregna con aromas de dulzuras.
En la madrugada en la quietud de la pausa de cordura
donde las respiraciones son como acordes en la partitura
libreto de un piano que tañe nuestra adormecida ternura
las mariposas despiertan de un letargo de su música .
En la madrugada cuando el aroma del deseo habita en mi musa
cuando la escarcha de invierno empieza a derretir su bravura
y los cálidos cuerpos arropados por las sabanas se buscan
para saciar anhelos,melancolías y fundirse en solo una .
En la madrugada cuando en los áridos desiertos las dunas
se despiertan para para cambiar el lugar que ocupan
buscando el oasis fértil donde crece la delicia de la fruta
el alimento elaborado con caramelo de azúcar .
En la madrugada cuando las sombras se acurrucan
y los nidos se pueblan de caricias suaves y cultas
como si la ternura preludiara tormenta y lluvia
corazones arrullados en la misma cuna.
En la madrugada aguardando las pieles mutuas
esperando el ritual cálido de renovación futura
en nuestro rincón donde la íntima ayuntura
las tristezas y las soledades se conjuran.