rosa amarilla
Poeta que no puede vivir sin el portal
Entre las cañas del río
he venido a recordarte,
a perderme en el silencio
y en mi silencio adorarte
Me acerqué muy despacito,
la luna estaba dormida
y me recosté a su lado,
y soñé que me querías
Entre las cañas del río,
te he llorado nuevamente
y mirando los luceros,
me he abandonado a mi suerte
¡Si la vida me mimara!,
si yo pudiera esperar
que alguna vez en tus sueños,
me llegaras a extrañar
Entre las cañas del río
enterré mi corazón,
he rezado un padre nuestro
y te he pedido perdón