lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
En las orillas del deseo
afloran los versos,
germinando enamorados
ante un nuevo amanecer.
Y un viento peregrino
eleva el suspiro ardiente
en la memoria del tiempo.
Ven, amor,
ven a mis nieves de estío,
a mis noches febriles,
a mis versos de silencio.
En las orillas del deseo
afloran los versos,
y en el umbral de tus ojos …,
un cielo ungido de auroras.