dulcinista
Poeta veterano en el Portal
En la mesa no Amadeo, no en la mesa
que en ella se come el pan bendito,
el vino que al beberlo resucito
y el cuerpo de Dios y la rica fresa.
¡Oh lujuria no manches lo sagrado!
Parad labios, muslos, cuerpo entero,
no penséis en el dardo certero
que siento más abajo del costado.
¡Ay Amadeo lo que ha de ser sea
aquí en la mesa o donde Dios decida
aunque duro es ciertamente el lecho!
Pero que por una vez mi ojo vea
la mar de tu deseo tan crecida,
el mástil de tu barco tan derecho.
Eladio Parreño Elías
16-Maezo-2013