En la orilla del mar
AJCHARRIS
Rosmery
Déjame mirar tu alma en medio de
tus ojos que faltan me hacen, esos que
extraño acompañado de una tímida
sonrisa que me hace temblar;
Tiemblo en tus manos para que no
desmaye en el amor y prosiga en
el espejo de tus ojos.
Este infierno me quema y el frío
mucho más mientras mis ojos triste
despliegan el ser y lo dejan desvanecer.
Mis manos abusadas pidiendo a gritos
el recorrer de tus versos por cada silencio;
empúñalo en tu orilla somételo a tu mirada
y embriaga los atardeceres que se sumergen;
Ya el mar no es obstáculo y se abre a
mis pies me deja seguir mientras la luna
alumbra mi camino que da paso a tu encuentro.
Osada la luna menguada a tus pies infierno
y de mis dedos una súplica para aferrarme a ti;
tu interior lo sabe, tu alma lo pide y tus dedos
se vuelven torpe mientras tallas la respuesta
sigue ahí, entre rosas, espinas y claveles...
Háblale al vacío de mis ojos y verás
como sucumben los remos de mi demencia;
mirar que se clava en el infinito como
si eterno fuera mientras recuerdo tu
rostro en un amanecer de luna llena.
AJCHARRIS
Rosmery
Déjame mirar tu alma en medio de
tus ojos que faltan me hacen, esos que
extraño acompañado de una tímida
sonrisa que me hace temblar;
Tiemblo en tus manos para que no
desmaye en el amor y prosiga en
el espejo de tus ojos.
Este infierno me quema y el frío
mucho más mientras mis ojos triste
despliegan el ser y lo dejan desvanecer.
Mis manos abusadas pidiendo a gritos
el recorrer de tus versos por cada silencio;
empúñalo en tu orilla somételo a tu mirada
y embriaga los atardeceres que se sumergen;
Ya el mar no es obstáculo y se abre a
mis pies me deja seguir mientras la luna
alumbra mi camino que da paso a tu encuentro.
Osada la luna menguada a tus pies infierno
y de mis dedos una súplica para aferrarme a ti;
tu interior lo sabe, tu alma lo pide y tus dedos
se vuelven torpe mientras tallas la respuesta
sigue ahí, entre rosas, espinas y claveles...
Háblale al vacío de mis ojos y verás
como sucumben los remos de mi demencia;
mirar que se clava en el infinito como
si eterno fuera mientras recuerdo tu
rostro en un amanecer de luna llena.