IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Cuando las palabras no se aprecian,
usamos el idioma de la rabia,
tentamos al destino,
como si toda suerte existiera,
el azar, en si, no se comprende,
somos causas que tenemos que entender,
todo tiende a parecer,
aunque estemos encerrados,
en la prisión del tiempo,
el esclavo es el que cuida su condena,
en la prisión del ego,
el esclavo siempre elige sus problemas,
de poco servirá conformarnos,
cuando la amargura tiña toda raíz,
no brotará la vida, ni ningún placer,
brotarán nuevas maneras de morir sufriendo.
usamos el idioma de la rabia,
tentamos al destino,
como si toda suerte existiera,
el azar, en si, no se comprende,
somos causas que tenemos que entender,
todo tiende a parecer,
aunque estemos encerrados,
en la prisión del tiempo,
el esclavo es el que cuida su condena,
en la prisión del ego,
el esclavo siempre elige sus problemas,
de poco servirá conformarnos,
cuando la amargura tiña toda raíz,
no brotará la vida, ni ningún placer,
brotarán nuevas maneras de morir sufriendo.