Hemos sido alimentados en la resignación
de las voces que nos han inquietado
por largos amaneceres
e interminables días de sufrimientos,
han caído días llenos de sangre
llenando lagos del impuro odio,
eternizando los pies esclavos
de ingenuidad terrenal.
Fundiéndose en la degradada alevosía
de la omnisciente perfidia.
Violando en la vileza de la inmolación,
desquiciado de poder, degenerando
un tiempo que no tiene retorno
en la soledad humilde de tus ojos,
qué cansados del dolor
han permanecido congelados al otro lado
de los emblemas salvajes,
padeciendo del hambre mientras los sádicos
se alimentan de tu carne caída al suelo
en tu putrefacta decadencia.
de las voces que nos han inquietado
por largos amaneceres
e interminables días de sufrimientos,
han caído días llenos de sangre
llenando lagos del impuro odio,
eternizando los pies esclavos
de ingenuidad terrenal.
Fundiéndose en la degradada alevosía
de la omnisciente perfidia.
Violando en la vileza de la inmolación,
desquiciado de poder, degenerando
un tiempo que no tiene retorno
en la soledad humilde de tus ojos,
qué cansados del dolor
han permanecido congelados al otro lado
de los emblemas salvajes,
padeciendo del hambre mientras los sádicos
se alimentan de tu carne caída al suelo
en tu putrefacta decadencia.
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