Fedecardenas
Poeta recién llegado
EN LA SOMBRA DE ESTA NOCHE
“En la sombra de esta noche,
Sin que yá caiga el alba,
Espetando mi reproche,
Al cielo que me ampara.
Que se me escapa la vida,
En mis manos se resbala,
Sin que me haga mucha herida,
Y sin rozar mi cara.
Que quiero mostrarme mejor,
Usando la palabra,
Que me pierdo en el reloj,
Sin poder oir campanas.
Que pospongo mis venturas,
Sin amor no soy nada,
Que siento con amargura,
No poder salvar este alma .
En la sombra de este triste,
Dando la madrugada,
¿Será posible pedirte,
que digas que me amas?
Que tenerte es lo que digo,
Como no tengo nada,
No quiero morir vestido,
En mis ropas fantasmas.
Que la miseria más pura,
Con la mano se espanta,
Pero la sóla fortuna,
Se bebe y no se traga.
Que se me encoge mi cuerpo,
Ya no encuentro mis lágrimas,
Que en la avaricia de un beso,
Perdí mi dulce ánima.
En la sombra de este nido,
Anda el reo a su plaza,
Que pude contar amigos,
Mil hazañas y andanzas.
Por amor mal prometido,
Saco mi triste semblanza,
Arrancándole al olvido,
Su mentira profana.
Que fui buscando perdido,
Aquélla que me hablaba,
Que me encontré sin destino,
Cuando su amor mataba.
Que robaba a varios cientos,
Hasta el candil se mofaba,
Fue maestra en veinte vientos,
Con beso vil ganaba.
Y así bramando en tormenta,
Saqué mi espada alada,
Rasgando toda su ofensa,
Le rompí la mirada.
Fuí héroe y fuí villano,
Valiente mi posición,
Fuí su suerte y fuí fallo,
Alcancé su alma a traición.
En la sombra de esta noche,
Yá sin puntas mis lanzas,
Postré mi cuerpo sin roce,
Descansó mi semblanza..."
“En la sombra de esta noche,
Sin que yá caiga el alba,
Espetando mi reproche,
Al cielo que me ampara.
Que se me escapa la vida,
En mis manos se resbala,
Sin que me haga mucha herida,
Y sin rozar mi cara.
Que quiero mostrarme mejor,
Usando la palabra,
Que me pierdo en el reloj,
Sin poder oir campanas.
Que pospongo mis venturas,
Sin amor no soy nada,
Que siento con amargura,
No poder salvar este alma .
En la sombra de este triste,
Dando la madrugada,
¿Será posible pedirte,
que digas que me amas?
Que tenerte es lo que digo,
Como no tengo nada,
No quiero morir vestido,
En mis ropas fantasmas.
Que la miseria más pura,
Con la mano se espanta,
Pero la sóla fortuna,
Se bebe y no se traga.
Que se me encoge mi cuerpo,
Ya no encuentro mis lágrimas,
Que en la avaricia de un beso,
Perdí mi dulce ánima.
En la sombra de este nido,
Anda el reo a su plaza,
Que pude contar amigos,
Mil hazañas y andanzas.
Por amor mal prometido,
Saco mi triste semblanza,
Arrancándole al olvido,
Su mentira profana.
Que fui buscando perdido,
Aquélla que me hablaba,
Que me encontré sin destino,
Cuando su amor mataba.
Que robaba a varios cientos,
Hasta el candil se mofaba,
Fue maestra en veinte vientos,
Con beso vil ganaba.
Y así bramando en tormenta,
Saqué mi espada alada,
Rasgando toda su ofensa,
Le rompí la mirada.
Fuí héroe y fuí villano,
Valiente mi posición,
Fuí su suerte y fuí fallo,
Alcancé su alma a traición.
En la sombra de esta noche,
Yá sin puntas mis lanzas,
Postré mi cuerpo sin roce,
Descansó mi semblanza..."
Última edición: