Nommo
Poeta veterano en el portal
¿ Qué puedo hacer yo ? Son como niños.
Las apariencias, a veces, engañan.
Ahí está la gracia. La sonrisa. El guiño
de unos ojos negros.
Lo prometido es deuda. Y cada vibración cumple con su cometido.
Su propósito, en la vida. Civilizaciones enteras.
Eso es Madrid. Cielos e Infiernos.
Abgal y Abzu, para un Olimpo de los Dioses.
Vibramos más velozmente que la luz, y ascendemos.
Ascensión al cielo, en cuerpo y alma, por parte de la virgen María, que era humana.
Desaparecemos, en el horizonte.
Nos fundimos, en cada Momento.
Pues un cuarto de hora es tan extenso, como una finca, o como toda Francia.
Y el placer mayor es fundirnos con el Absoluto; que es Creador. El Padre Nuestro...
Yo me he adelantado en el Tiempo. He vencido, al aburrimiento.
Pero ¿ Qué puedo hacer, por los demás ?
No me escucharán, porque no les intereso.
Y no les guardo rencor. Ya conozco el Ajedrez, de chocolate puro, y queso.
Sé a qué saben el yogur, y la tortilla francesa.
Las apariencias, a veces, engañan.
Ahí está la gracia. La sonrisa. El guiño
de unos ojos negros.
Lo prometido es deuda. Y cada vibración cumple con su cometido.
Su propósito, en la vida. Civilizaciones enteras.
Eso es Madrid. Cielos e Infiernos.
Abgal y Abzu, para un Olimpo de los Dioses.
Vibramos más velozmente que la luz, y ascendemos.
Ascensión al cielo, en cuerpo y alma, por parte de la virgen María, que era humana.
Desaparecemos, en el horizonte.
Nos fundimos, en cada Momento.
Pues un cuarto de hora es tan extenso, como una finca, o como toda Francia.
Y el placer mayor es fundirnos con el Absoluto; que es Creador. El Padre Nuestro...
Yo me he adelantado en el Tiempo. He vencido, al aburrimiento.
Pero ¿ Qué puedo hacer, por los demás ?
No me escucharán, porque no les intereso.
Y no les guardo rencor. Ya conozco el Ajedrez, de chocolate puro, y queso.
Sé a qué saben el yogur, y la tortilla francesa.