Rolando Kindelan Nuñez
Poeta fiel al portal
En las noches como esta...
no me gustaría hablar con el viento,
ni abrazar la almohada...
quisiera que la caricia en mi rostro
fuera tuya y no del viento.
En las noches como esta...
no quiero recordar lo que fue...
me gustaría vivir...
e incluso hacer esas cosas
a las que en tu tiempo me negué.
En estas noches cercanas...
en estos días...
no quiero pensar en ti,
¡¡aquí a mi lado haces falta!!
En las noches como esta
recuerdo tu cobardía,
tu verguenza de hablar de mí,
tu afán de ser clandestina.
Tu sonrisa la recuerdo
pero me gustaría observarla,
escucharla y notarla
moldeando mi ánimo.
En las noches como esta
recuerdo cada detalle,
cada sabor de tus besos;
me acuerdo que dije "te quiero",
-¿cuántas veces?- no lo sé...
pero es que en estos momentos
todo vuelve a suceder...
sólo que más doloroso
porque le falta sabor a ti.
Pero en noches como esta
lo mismo siempre sucede...
Tal vez no sea tan dramático...
quizás me he excedido un poco,
pero es que he aprendido
a dominar el dolor,
es por eso que exactamente
no sé cuánto me marcó.
Y es risible porque lloro...
y no me siento dolido.
Comprendo que me quería,
comprendo que ella me quiso;
que fue el temor a la vida
quien la obligó a separarnos.
no me gustaría hablar con el viento,
ni abrazar la almohada...
quisiera que la caricia en mi rostro
fuera tuya y no del viento.
En las noches como esta...
no quiero recordar lo que fue...
me gustaría vivir...
e incluso hacer esas cosas
a las que en tu tiempo me negué.
En estas noches cercanas...
en estos días...
no quiero pensar en ti,
¡¡aquí a mi lado haces falta!!
En las noches como esta
recuerdo tu cobardía,
tu verguenza de hablar de mí,
tu afán de ser clandestina.
Tu sonrisa la recuerdo
pero me gustaría observarla,
escucharla y notarla
moldeando mi ánimo.
En las noches como esta
recuerdo cada detalle,
cada sabor de tus besos;
me acuerdo que dije "te quiero",
-¿cuántas veces?- no lo sé...
pero es que en estos momentos
todo vuelve a suceder...
sólo que más doloroso
porque le falta sabor a ti.
Pero en noches como esta
lo mismo siempre sucede...
Tal vez no sea tan dramático...
quizás me he excedido un poco,
pero es que he aprendido
a dominar el dolor,
es por eso que exactamente
no sé cuánto me marcó.
Y es risible porque lloro...
y no me siento dolido.
Comprendo que me quería,
comprendo que ella me quiso;
que fue el temor a la vida
quien la obligó a separarnos.