Karen Gajda
Poeta adicto al portal
[center:d5d6d9c6eb]En las noches solas
Cuando el ardiente sol
se acuesta tras del horizonte
despierta un hambre,
tierno, sencillo primero,
creciendo luego a monstruosidad,
insaciable mi hambre a ti.
Desapareció el sol
pero dejó su fuego en mis venas,
bramando como un huracán,
alimentado de los recuerdos de tus caricias,
y tú, el que no está aquí,
furiosa sangre, no la puedo calmar.
Así sigue noche a noche
que no me deja dormir,
que ando como ebria,
tú, caminando por mis sueños.
En fin, tu sonrisa ante mi ojo interior,
caigo en un sueño profundo.[/center:d5d6d9c6eb]
Cuando el ardiente sol
se acuesta tras del horizonte
despierta un hambre,
tierno, sencillo primero,
creciendo luego a monstruosidad,
insaciable mi hambre a ti.
Desapareció el sol
pero dejó su fuego en mis venas,
bramando como un huracán,
alimentado de los recuerdos de tus caricias,
y tú, el que no está aquí,
furiosa sangre, no la puedo calmar.
Así sigue noche a noche
que no me deja dormir,
que ando como ebria,
tú, caminando por mis sueños.
En fin, tu sonrisa ante mi ojo interior,
caigo en un sueño profundo.[/center:d5d6d9c6eb]