Gaita
Poeta recién llegado
Mejor olvidar años funestos,
ser la implacable calma en el ojo del huracán,
vivir de pie,
jurar con gloria morir
en un mundo que por ahí dicen cabe en dos palabras.
Alguna vez fui preso en una cárcel de tergopol,
presa del espanto en un mar bravío de poemas oscuros.
Los días felices son todos aquellos que jamás olvidaremos
aquí o allá
o en el fondo de tus ojos silvestres.
Escribiendo versos de a montones
u olvidando la dignidad que otorga el esfuerzo
para con mi panza arriba
tomar sol del bueno,
o quedarme la noche entera reposando, mirando la luna.
Sin ti o contigo
me desenfado de aquellos años eternos
y me vuelvo más humilde y más sabio
por si se me olvida la ternura
o que estamos de paso por esta vida de calamidades exactas,
de pruebas para demostrar que en lo exacto del amor
caben tus dos ojos… y tu vientre.
ser la implacable calma en el ojo del huracán,
vivir de pie,
jurar con gloria morir
en un mundo que por ahí dicen cabe en dos palabras.
Alguna vez fui preso en una cárcel de tergopol,
presa del espanto en un mar bravío de poemas oscuros.
Los días felices son todos aquellos que jamás olvidaremos
aquí o allá
o en el fondo de tus ojos silvestres.
Escribiendo versos de a montones
u olvidando la dignidad que otorga el esfuerzo
para con mi panza arriba
tomar sol del bueno,
o quedarme la noche entera reposando, mirando la luna.
Sin ti o contigo
me desenfado de aquellos años eternos
y me vuelvo más humilde y más sabio
por si se me olvida la ternura
o que estamos de paso por esta vida de calamidades exactas,
de pruebas para demostrar que en lo exacto del amor
caben tus dos ojos… y tu vientre.