scarlata
Poeta veterano en el portal.
Para J.L.A.
Sigues presente en el febrero
que se adueña de los instantes,
de las sílabas que nombran meses.
No más lejos de ayer, reencarnaste,
en tu mirada verde,
el trayecto de las horas peregrinas
que trazan cuerpos sobre las mareas.
Nunca podrás dañarme.
Son tus ausencias las únicas
que definen la facilidad de lo sereno.
Siempre cerca, incluso en la risa
que nos desnuda.
Siempre único, anteponiéndote
a las sombras. Nunca tú mismo sombra.
Me acuso de la impaciencia que imprimo
en las páginas que, lejos de ti,
salpico de errores cómplices.
Desde que la noche empezó a ser noche
y la vida se contagió de juegos,
has reencarnado mi única verdad.
Sigues presente en el febrero
que se adueña de los instantes,
de las sílabas que nombran meses.
No más lejos de ayer, reencarnaste,
en tu mirada verde,
el trayecto de las horas peregrinas
que trazan cuerpos sobre las mareas.
Nunca podrás dañarme.
Son tus ausencias las únicas
que definen la facilidad de lo sereno.
Siempre cerca, incluso en la risa
que nos desnuda.
Siempre único, anteponiéndote
a las sombras. Nunca tú mismo sombra.
Me acuso de la impaciencia que imprimo
en las páginas que, lejos de ti,
salpico de errores cómplices.
Desde que la noche empezó a ser noche
y la vida se contagió de juegos,
has reencarnado mi única verdad.