Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
En los jardines de la memoria (Diálogo imaginario)
(Diálogo imaginario con el Sombrerero Loco)
En el papel de Alicia, María Rentería, enamorada.
Imagen de Internet Alicia: ¡Creo que he perdido la razón! Cada que te miro, te sueño, cada que te sueño, te amo, cada que te amo, yo vivo. Sombrerero: ¡Me temo que sí!
Te has vuelto loca,
demente, chiflada;
pero las mejores personas lo están!
Alicia: ¡Vivo de sueños y de fantasías!
¿Acaso llegaré a alguna parte
viviendo de esta manera?
Vivo en un interminable viaje.
Sombrerero: Todos pueden viajar en tren o a caballo, pero la mejor manera de viajar en sombrero es.
Alicia: ¡Sí! En el sombrero que te adorna,
que te representa, que te viste,
en tu sombrero quiero volar...
esto es un sueño. ¡Debo despertar!
Sombrerero: ¡No eres la misma
que eras tiempo atrás!
Eras mucho más muchosa…
estás perdiendo tu muchosidad.
Alicia: Ayúdame a recuperar mi muchosidad.
Tú eres mi amigo querido, amado…
¿Tú me amas, sombrerero?
¡Pero eres un sueño! ¡Es imposible!
Sombrerero: Sólo es imposible si lo crees.
Recuerda a tu padre que decía:
“Piensa seis imposibilidades
cada mañana, antes del desayuno”.
Alicia: Quisiera quedarme contigo
para siempre, nunca despertar…
Quiero amarte para siempre
y nunca olvidarte, nunca jamás.
Sombrerero: ¿Aún crees que estás dormida, Alicia?
Alicia: ¿No lo estoy?
Sombrerero: Seguirás tu camino,
ya no nos veremos más. Siempre podremos encontrarnos
en los jardines de la memoria,
en el palacio de los sueños.
Alicia: Besa mi mano, sombrerero,
y nunca me olvides.
Sombrerero: Jamás... ¡Viaje bueno, Alicia!
Las letras en negrita pertenecen a la imaginación de Linda Woolverton. El resto, pertenecen a mi imaginación.
CautivadoraMarìa.
Eres "fantàstica" y te pareces a "Alicia"; solo debes de pintarte el cabello !!!, me has hecho "sonreir y recordar mi infancia", gracias un beso Afro d'Olivan.
(Diálogo imaginario con el Sombrerero Loco)
En el papel de Alicia, María Rentería, enamorada.
Imagen de Internet
Alicia:
¡Creo que he perdido la razón! Cada que te miro, te sueño, cada que te sueño, te amo, cada que te amo, yo vivo.
Sombrerero:
¡Me temo que sí!
Te has vuelto loca,
demente, chiflada;
pero las mejores personas lo están!
Alicia:
¡Vivo de sueños y de fantasías!
¿Acaso llegaré a alguna parte
viviendo de esta manera?
Vivo en un interminable viaje.
Sombrerero: Todos pueden viajar en tren o a caballo, pero la mejor manera de viajar en sombrero es.
Alicia:
¡Sí! En el sombrero que te adorna,
que te representa, que te viste,
que me recuerda tu dulce presencia...
esto es un sueño. ¡Debo despertar!
Sombrerero:
¡No eres la misma
que eras tiempo atrás!
Eras mucho más muchosa…
estás perdiendo tu muchosidad.
Alicia:
Ayúdame a recuperar mi muchosidad.
Tú eres mi amigo querido, amado…
¿Tú me amas, sombrerero?
¡Pero eres un sueño! ¡Es imposible!
Sombrerero:
Sólo es imposible si lo crees.
Recuerda a tu padre que decía:
“Piensa seis imposibilidades
cada mañana, antes del desayuno”.
Alicia:
Quisiera quedarme contigo
para siempre, nunca despertar…
Quiero amarte para siempre
y nunca olvidarte, nunca jamás.
Sombrerero:
¿Aún crees que estás dormida, Alicia?
Alicia:
¿No lo estoy?
Sombrerero:
Seguirás tu camino,
ya no nos veremos más. Siempre podremos encontrarnos
en los jardines de la memoria,
en el palacio de los sueños.
Alicia:
Besa mi mano, sombrerero,
y nunca me olvides.
Sombrerero:
Jamás... ¡Viaje bueno, Alicia!
Las letras en negrita pertenecen a la imaginación de Linda Woolverton. El resto, pertenecen a mi imaginación.
Alas de imaginacion donde un dialogo sorprendente eleva
el instante de la fantasea. felicidades pues te quedo magnifico
el acople del instante teatral que plasmaste. luzyabsenta
(Diálogo imaginario con el Sombrerero Loco)
En el papel de Alicia, María Rentería, enamorada.
Imagen de Internet Alicia: ¡Creo que he perdido la razón! Cada que te miro, te sueño, cada que te sueño, te amo, cada que te amo, yo vivo. Sombrerero: ¡Me temo que sí!
Te has vuelto loca,
demente, chiflada;
pero las mejores personas lo están!
Alicia: ¡Vivo de sueños y de fantasías!
¿Acaso llegaré a alguna parte
viviendo de esta manera?
Vivo en un interminable viaje.
Sombrerero: Todos pueden viajar en tren o a caballo, pero la mejor manera de viajar en sombrero es.
Alicia: ¡Sí! En el sombrero que te adorna,
que te representa, que te viste,
en tu sombrero quiero volar...
esto es un sueño. ¡Debo despertar!
Sombrerero: ¡No eres la misma
que eras tiempo atrás!
Eras mucho más muchosa…
estás perdiendo tu muchosidad.
Alicia: Ayúdame a recuperar mi muchosidad.
Tú eres mi amigo querido, amado…
¿Tú me amas, sombrerero?
¡Pero eres un sueño! ¡Es imposible!
Sombrerero: Sólo es imposible si lo crees.
Recuerda a tu padre que decía:
“Piensa seis imposibilidades
cada mañana, antes del desayuno”.
Alicia: Quisiera quedarme contigo
para siempre, nunca despertar…
Quiero amarte para siempre
y nunca olvidarte, nunca jamás.
Sombrerero: ¿Aún crees que estás dormida, Alicia?
Alicia: ¿No lo estoy?
Sombrerero: Seguirás tu camino,
ya no nos veremos más. Siempre podremos encontrarnos
en los jardines de la memoria,
en el palacio de los sueños.
Alicia: Besa mi mano, sombrerero,
y nunca me olvides.
Sombrerero: Jamás... ¡Viaje bueno, Alicia!
Las letras en negrita pertenecen a la imaginación de Linda Woolverton. El resto, pertenecen a mi imaginación.
Me ha gustado este dialogo imaginario con el sombrerero, ingenio y sensibilidad para una buena idea muy bien desarrollada amiga María. Te mando un abrazote de colores con todo mi cariño. Paco.
(Diálogo imaginario con el Sombrerero Loco)
En el papel de Alicia, María Rentería, enamorada.
Imagen de Internet Alicia: ¡Creo que he perdido la razón! Cada que te miro, te sueño, cada que te sueño, te amo, cada que te amo, yo vivo. Sombrerero: ¡Me temo que sí!
Te has vuelto loca,
demente, chiflada;
pero las mejores personas lo están!
Alicia: ¡Vivo de sueños y de fantasías!
¿Acaso llegaré a alguna parte
viviendo de esta manera?
Vivo en un interminable viaje.
Sombrerero: Todos pueden viajar en tren o a caballo, pero la mejor manera de viajar en sombrero es.
Alicia: ¡Sí! En el sombrero que te adorna,
que te representa, que te viste,
en tu sombrero quiero volar...
esto es un sueño. ¡Debo despertar!
Sombrerero: ¡No eres la misma
que eras tiempo atrás!
Eras mucho más muchosa…
estás perdiendo tu muchosidad.
Alicia: Ayúdame a recuperar mi muchosidad.
Tú eres mi amigo querido, amado…
¿Tú me amas, sombrerero?
¡Pero eres un sueño! ¡Es imposible!
Sombrerero: Sólo es imposible si lo crees.
Recuerda a tu padre que decía:
“Piensa seis imposibilidades
cada mañana, antes del desayuno”.
Alicia: Quisiera quedarme contigo
para siempre, nunca despertar…
Quiero amarte para siempre
y nunca olvidarte, nunca jamás.
Sombrerero: ¿Aún crees que estás dormida, Alicia?
Alicia: ¿No lo estoy?
Sombrerero: Seguirás tu camino,
ya no nos veremos más. Siempre podremos encontrarnos
en los jardines de la memoria,
en el palacio de los sueños.
Alicia: Besa mi mano, sombrerero,
y nunca me olvides.
Sombrerero: Jamás... ¡Viaje bueno, Alicia!
Las letras en negrita pertenecen a la imaginación de Linda Woolverton. El resto, pertenecen a mi imaginación.
(Diálogo imaginario con el Sombrerero Loco)
En el papel de Alicia, María Rentería, enamorada.
Imagen de Internet Alicia: ¡Creo que he perdido la razón! Cada que te miro, te sueño, cada que te sueño, te amo, cada que te amo, yo vivo. Sombrerero: ¡Me temo que sí!
Te has vuelto loca,
demente, chiflada;
pero las mejores personas lo están!
Alicia: ¡Vivo de sueños y de fantasías!
¿Acaso llegaré a alguna parte
viviendo de esta manera?
Vivo en un interminable viaje.
Sombrerero: Todos pueden viajar en tren o a caballo, pero la mejor manera de viajar en sombrero es.
Alicia: ¡Sí! En el sombrero que te adorna,
que te representa, que te viste,
en tu sombrero quiero volar...
esto es un sueño. ¡Debo despertar!
Sombrerero: ¡No eres la misma
que eras tiempo atrás!
Eras mucho más muchosa…
estás perdiendo tu muchosidad.
Alicia: Ayúdame a recuperar mi muchosidad.
Tú eres mi amigo querido, amado…
¿Tú me amas, sombrerero?
¡Pero eres un sueño! ¡Es imposible!
Sombrerero: Sólo es imposible si lo crees.
Recuerda a tu padre que decía:
“Piensa seis imposibilidades
cada mañana, antes del desayuno”.
Alicia: Quisiera quedarme contigo
para siempre, nunca despertar…
Quiero amarte para siempre
y nunca olvidarte, nunca jamás.
Sombrerero: ¿Aún crees que estás dormida, Alicia?
Alicia: ¿No lo estoy?
Sombrerero: Seguirás tu camino,
ya no nos veremos más. Siempre podremos encontrarnos
en los jardines de la memoria,
en el palacio de los sueños.
Alicia: Besa mi mano, sombrerero,
y nunca me olvides.
Sombrerero: Jamás... ¡Viaje bueno, Alicia!
Las letras en negrita pertenecen a la imaginación de Linda Woolverton. El resto, pertenecen a mi imaginación.
(Diálogo imaginario con el Sombrerero Loco)
En el papel de Alicia, María Rentería, enamorada.
Imagen de Internet Alicia: ¡Creo que he perdido la razón! Cada que te miro, te sueño, cada que te sueño, te amo, cada que te amo, yo vivo. Sombrerero: ¡Me temo que sí!
Te has vuelto loca,
demente, chiflada;
pero las mejores personas lo están!
Alicia: ¡Vivo de sueños y de fantasías!
¿Acaso llegaré a alguna parte
viviendo de esta manera?
Vivo en un interminable viaje.
Sombrerero: Todos pueden viajar en tren o a caballo, pero la mejor manera de viajar en sombrero es.
Alicia: ¡Sí! En el sombrero que te adorna,
que te representa, que te viste,
en tu sombrero quiero volar...
esto es un sueño. ¡Debo despertar!
Sombrerero: ¡No eres la misma
que eras tiempo atrás!
Eras mucho más muchosa…
estás perdiendo tu muchosidad.
Alicia: Ayúdame a recuperar mi muchosidad.
Tú eres mi amigo querido, amado…
¿Tú me amas, sombrerero?
¡Pero eres un sueño! ¡Es imposible!
Sombrerero: Sólo es imposible si lo crees.
Recuerda a tu padre que decía:
“Piensa seis imposibilidades
cada mañana, antes del desayuno”.
Alicia: Quisiera quedarme contigo
para siempre, nunca despertar…
Quiero amarte para siempre
y nunca olvidarte, nunca jamás.
Sombrerero: ¿Aún crees que estás dormida, Alicia?
Alicia: ¿No lo estoy?
Sombrerero: Seguirás tu camino,
ya no nos veremos más. Siempre podremos encontrarnos
en los jardines de la memoria,
en el palacio de los sueños.
Alicia: Besa mi mano, sombrerero,
y nunca me olvides.
Sombrerero: Jamás... ¡Viaje bueno, Alicia!
Las letras en negrita pertenecen a la imaginación de Linda Woolverton. El resto, pertenecen a mi imaginación.
interesante inspirarse en un cuento y luego formar un poema a partir de ello, yo lo hice con el titanic... ingenioso amiga y te dejo un fuerte abrazo..
CautivadoraMarìa.
Eres "fantàstica" y te pareces a "Alicia"; solo debes de pintarte el cabello !!!, me has hecho "sonreir y recordar mi infancia", gracias un beso Afro d'Olivan.
Querido Bolívar, para mí es fantástico y cautivador este bellísimo mensaje que me has dejado. Feliz de jugar a ser Alicia, feliz de enamorarme de tan bello personaje como es el Sombrerero, feliz de compartirte mi sentir. Recibe mi cariño y agradecimiento.
Y yo feliz de haber contribuído con mi poema para este tremor... nada mejor que estirar la frontera de la fantasía hacia la realidad y viceversa. Me encanta tu comentario, lo amo. Muchas gracias. Recibe mi cariño.
Alas de imaginacion donde un dialogo sorprendente eleva
el instante de la fantasea. felicidades pues te quedo magnifico
el acople del instante teatral que plasmaste. luzyabsenta
Mi querido Luzyabsenta, feliz de compartir esta fantasía surgida de mi romántica imaginación. Feliz de recibir tu amable comentario tan bello. Recibe mi cariño y agradecimiento.
Me ha gustado este dialogo imaginario con el sombrerero, ingenio y sensibilidad para una buena idea muy bien desarrollada amiga María. Te mando un abrazote de colores con todo mi cariño. Paco.
Mi mosquetero Valiente, mi querido Paco, recibo tu abrazo de colores como todos los que adornan la vestimenta del sombrerero, que ha cautivado mi imaginación. Gracias por acompañarme en este feliz ejercicio y por dejarme este bello mensaje. Te mando un gran beso volando en el sombrero del sombrerero.
Lourdes querida, qué feliz de saber que tu niña interior se ha emocionado con este sencillo diálogo, pero eso sí, muy enamorado. Te mando mi cariño y agradecimiento.
Muchísimas gracias, yo estoy feliz de que hayas pasado a compartir esta romántica imaginación teatral. Te dejo mi cariño y agradecimiento, mis besos y mis bendiciones.
interesante inspirarse en un cuento y luego formar un poema a partir de ello, yo lo hice con el titanic... ingenioso amiga y te dejo un fuerte abrazo..
Mi querido Tony, fue un grato ejercicio, lo disfruté mucho y amé mucho a mi Sombrerero imaginario. Me ha encantado compartirlo y me alegra mucho tu bello comentario. Gracias, con todo mi cariño.
Amigo Saturno, amante de los planetas o los mitológicos dioses, supongo, me encanta esta visita y la huella que has dejado con tu comentario. Te agradezco desde el fondo de mi corazón. Besos y bendiciones.
(Diálogo imaginario con el Sombrerero Loco)
En el papel de Alicia, María Rentería, enamorada.
Imagen de Internet Alicia: ¡Creo que he perdido la razón! Cada que te miro, te sueño, cada que te sueño, te amo, cada que te amo, yo vivo. Sombrerero: ¡Me temo que sí!
Te has vuelto loca,
demente, chiflada;
pero las mejores personas lo están!
Alicia: ¡Vivo de sueños y de fantasías!
¿Acaso llegaré a alguna parte
viviendo de esta manera?
Vivo en un interminable viaje.
Sombrerero: Todos pueden viajar en tren o a caballo, pero la mejor manera de viajar en sombrero es.
Alicia: ¡Sí! En el sombrero que te adorna,
que te representa, que te viste,
en tu sombrero quiero volar...
esto es un sueño. ¡Debo despertar!
Sombrerero: ¡No eres la misma
que eras tiempo atrás!
Eras mucho más muchosa…
estás perdiendo tu muchosidad.
Alicia: Ayúdame a recuperar mi muchosidad.
Tú eres mi amigo querido, amado…
¿Tú me amas, sombrerero?
¡Pero eres un sueño! ¡Es imposible!
Sombrerero: Sólo es imposible si lo crees.
Recuerda a tu padre que decía:
“Piensa seis imposibilidades
cada mañana, antes del desayuno”.
Alicia: Quisiera quedarme contigo
para siempre, nunca despertar…
Quiero amarte para siempre
y nunca olvidarte, nunca jamás.
Sombrerero: ¿Aún crees que estás dormida, Alicia?
Alicia: ¿No lo estoy?
Sombrerero: Seguirás tu camino,
ya no nos veremos más. Siempre podremos encontrarnos
en los jardines de la memoria,
en el palacio de los sueños.
Alicia: Besa mi mano, sombrerero,
y nunca me olvides.
Sombrerero: Jamás... ¡Viaje bueno, Alicia!
Las letras en negrita pertenecen a la imaginación de Linda Woolverton. El resto, pertenecen a mi imaginación.
Mi querida amiga, tus letras me apartaron de la realidad para sumergirme en un mundo maravilloso de fantasía y me hizo recordar aquellos años de niño cuando veía estos dibujos solo que esta vez fue con tus hermosos versos.
Por cierto...¿ eres tu Alicia?
Me ha encantado mi querida y admirada María.
Recibe un fuerte abrazo con besos de fantasía que el espejo de tu morada propinará en tus rosadas mejillas.