sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
En los labios te besé
y en tus brazos me agarré,
en tus manos volé
y a tu voz toqué,
me metí en tu alma,
en esa madrugada
me hiciste soñar
y mis horizontes
se bañaron en tus pupilas,
me encendiste en tu piel
y salté a tu amanecer,
me sonrojaste a besos,
todavía estaba el alba
y susurré al silencio,
metido en tus venas
lloré sangre
y me hiciste el amor bailando
entre cada movimiento,
detuve al tiempo besándote,
te juré mi palabra
para estar junto a ti,
en cada lágrima
vi al sol respirar,
en esa fuente
de pensamientos
en la que llegaba
a tu boca
y me tocaste el alma,
me robaste el corazón
y me lo devolviste en poemas,
siento que voy junto a ti,
salgo en tu boca por cada beso,
me llegaste a rozar con tu aliento
y ahí viví sin tu adiós.