lluviadeabril
lluvia & rain
En los suelos de Haití duerme un precioso niño,
vive pidiendo al cielo que no haya mas terremotos
y que debajo de su cama no
encuentre ningún monstruo.
Desde aquel día asesino
no ha vuelto a tener calma.
Quedan imágenes de sangre,
la pena que destrozan
su alma.
Y duerme como otros niños
en el suelo frío de la calle
no se atreve a dormir dentro
por miedo, aterrante de
que el techo caiga
sobre su cama.
Le llora a diario a sus padres
igual a su hermanito.
Espíritu tierno de dos añitos,
que en un segundo asesino
la vida y le arrebato.
Lo recuerda bailando alegre
vistiendo un par
de botitas blancas.
Le adornaba cada bota una
hebilla dorada.
En un domingo de soccer su
hermanito perdió las botas.
sus padres las remplazaron
con un par nuevo de botas
negras no le gustaron
tenían cinta y
no hebilla.
Llorándole a su hermanito
lo encamino fosas comunes
antes de despedirse
poso encima de su sangre
la foto de sus padres
para que le acompañen.
Ya varios de ustedes mis
compañeros dedicaron
varios poemas a
a nuestros hermanos de Haití.
Este poema lo escribí después de leer
un articulo del periódico en cual el cuerpo de
un niño de dos o tres vestía sangre.
Última edición: