yo el peregrino
Poeta recién llegado
En los confines mas remotos de mi alma
donde todo es vacio y triste,
yermo, piedras, lagrimas
alli se yergue inexpugnable,
tu imagen de rosa blanca.
En el cielo desertico y maligno
donde ululan con el viento los gemidos
y se gozan de mi pena los espectros
de aquello que no fue y pudo haber sido,
como un Dios redentor de mi agonia,
sobre todo... se yergue tu mirada.
En el vasto universo de acaeceres
que han marcado cada fibra de mi alma,
alli... en lo caotico y lo grave
lo efimero, lo etereo, lo impreciso,
en dulce trino
me despojan del dolor y de la ausencia
tu voz que amo, tu silencio, tu palabra.
Porque en el juego de lo carnal y sensitivo
solo ante me rindo mujer
y no habra otra como tu en mi vida.
Dentro de mi alma
en el lecho de lo subjetivo y de lo incierto,
lo trivial y lo espontaneo se condicen
con aquella devocion a lo esensial y lo platonico,
y alli...
como un angel hacedor de los milagros
entre lo dulce y lo amargo,
se nutre este amor que yo te tengo,
y sobre todas, sobre todas...
se yergue tu imagen de rosa blanca.
Démian.