Jorge Buckingham
Poeta recién llegado
Estas palabras son mías,
de nadie más, son sólo mías,
mías como mi cuerpo,
como estos ojos,
como estos labios,
mías como el alma fuerte
que dibuja tus senos maduros,
mías el nombre que repites al infinito,
365 días de besos de miel
y primaveras nocturnas:
brisas en cálidos amaneceres,
en círculos familiares
de arbustos y perlas,
mansas como la guitarra que acaricio
hasta hacerla estallar,
y en luna memorable,
es la magia del espíritu
un puente que une los mares del mundo,
mares de dicha,
mares divinos,
mares que fluyen entre tus piernas,
como la atmósfera
de incontinentes pasiones
cielos de leal amistad
y un punto lejos, lejos de todo.
de nadie más, son sólo mías,
mías como mi cuerpo,
como estos ojos,
como estos labios,
mías como el alma fuerte
que dibuja tus senos maduros,
mías el nombre que repites al infinito,
365 días de besos de miel
y primaveras nocturnas:
brisas en cálidos amaneceres,
en círculos familiares
de arbustos y perlas,
mansas como la guitarra que acaricio
hasta hacerla estallar,
y en luna memorable,
es la magia del espíritu
un puente que une los mares del mundo,
mares de dicha,
mares divinos,
mares que fluyen entre tus piernas,
como la atmósfera
de incontinentes pasiones
cielos de leal amistad
y un punto lejos, lejos de todo.