Kei
Poeta que considera el portal su segunda casa
En mi mente cada vez que te miro
Siempre te veo conmigo de la mano,
Y me hace sentir una paz de niño
Con una sonrisa del alma que toca el océano.
A veces mi corazón grita mi vida, mi niña,
Cuanto daría ahora mismo por salir volando,
Para ser mas que la acaricia de la brisa
Y ser la sacie de la sed de tus labios.
Hay lugares que huelen a ti o será
Que cuando paso por donde pasamos
Mi memoria me dibuja en el respirar
El olor y el sabor a ti mi adorado anhelo.
Espero algún día volar y cruzar el charco
Para que sientas una y mil veces lo que te guarda
Mi corazón y mi alma, porque eres todo lo que amo
Mas allá de todo, mi noche y mi mañana
Siempre te veo conmigo de la mano,
Y me hace sentir una paz de niño
Con una sonrisa del alma que toca el océano.
A veces mi corazón grita mi vida, mi niña,
Cuanto daría ahora mismo por salir volando,
Para ser mas que la acaricia de la brisa
Y ser la sacie de la sed de tus labios.
Hay lugares que huelen a ti o será
Que cuando paso por donde pasamos
Mi memoria me dibuja en el respirar
El olor y el sabor a ti mi adorado anhelo.
Espero algún día volar y cruzar el charco
Para que sientas una y mil veces lo que te guarda
Mi corazón y mi alma, porque eres todo lo que amo
Mas allá de todo, mi noche y mi mañana