Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa
En nidos de fieras salvajes
Reunidos los reyes de muerte
Vociferando sus logros inerte
Cambiando color sus plumajes
Vestidos en corbatas y trajes
Vendiendo al diablo la suerte
Repartiendo uno a uno su parte
Preparando su real equipaje
Allí el pueblo se vuelve impotente
La fiera mayor sale de viaje
Repartiendo el sudor de la frente
De su pueblo herido en combate
Hiriendo con su vulgar lenguaje
A quien pueda encontrar a su suerte
Populista de nuevo el mensaje
Lavando los pobres de mente
Con su verbo también elocuente
De nuevo encadena el personaje
Que si el pasado es el culpable
Salio de su boca nuevamente
El pasado que triste ha quedado
Los muertos cayeron en frente
Promesas se llama el vendaje
Que le pone a su pueblo silente
Si se le opone pobre insolente
Así mato el señor, al coraje
De este pueblo aguerrido y valiente
Con fieras rojas se hizo el blindaje
El señor que pensaba la gente
Seria mejor gobernante
Y se ha equivocado nuevamente
Ha pedido el señor un largo hospedaje
A su pueblo que aun obediente
Creyendo mentiras de el sutilmente
Y se presta de nuevo al chantaje
Reunidos los reyes de muerte
Vociferando sus logros inerte
Cambiando color sus plumajes
Vestidos en corbatas y trajes
Vendiendo al diablo la suerte
Repartiendo uno a uno su parte
Preparando su real equipaje
Allí el pueblo se vuelve impotente
La fiera mayor sale de viaje
Repartiendo el sudor de la frente
De su pueblo herido en combate
Hiriendo con su vulgar lenguaje
A quien pueda encontrar a su suerte
Populista de nuevo el mensaje
Lavando los pobres de mente
Con su verbo también elocuente
De nuevo encadena el personaje
Que si el pasado es el culpable
Salio de su boca nuevamente
El pasado que triste ha quedado
Los muertos cayeron en frente
Promesas se llama el vendaje
Que le pone a su pueblo silente
Si se le opone pobre insolente
Así mato el señor, al coraje
De este pueblo aguerrido y valiente
Con fieras rojas se hizo el blindaje
El señor que pensaba la gente
Seria mejor gobernante
Y se ha equivocado nuevamente
Ha pedido el señor un largo hospedaje
A su pueblo que aun obediente
Creyendo mentiras de el sutilmente
Y se presta de nuevo al chantaje
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