Mocka
Poeta asiduo al portal
Tengo entre mis dedos
el lienzo al borde de tu cara,
cuando rozo el color de tus mejillas
mis pulmones gritan
que te quieren sentir;
aunque mi garganta calla
para escuchar tu respiración.
Mis ojos se hunden
en el abismo de tus pupilas
y cuando estoy por ver lo que ves
recuerdo respirar.
Tu sonrisa comienza
en esa escurridiza comisura.
Mis pulmones se niegan a respirar
si no me acerco,
esa desesperación se apoya en ti
entonces el calor de tus músculos
me enferma, me afiebra.
Mis brazos me secuestran para ti
cuando abrazan tu blusa negra
y siento tu corazón
turnándose para latir con el mío.
Puedo parpadear ahora que sé tenerte,
mientras los latidos me empujan lejos
mis brazos te sostienen,
y agrandamos el abismo con besos.
Llenamos nuestros pulmones de alientos.
Revivimos y conocemos un mundo más chico
que nuestro abismo.
el lienzo al borde de tu cara,
cuando rozo el color de tus mejillas
mis pulmones gritan
que te quieren sentir;
aunque mi garganta calla
para escuchar tu respiración.
Mis ojos se hunden
en el abismo de tus pupilas
y cuando estoy por ver lo que ves
recuerdo respirar.
Tu sonrisa comienza
en esa escurridiza comisura.
Mis pulmones se niegan a respirar
si no me acerco,
esa desesperación se apoya en ti
entonces el calor de tus músculos
me enferma, me afiebra.
Mis brazos me secuestran para ti
cuando abrazan tu blusa negra
y siento tu corazón
turnándose para latir con el mío.
Puedo parpadear ahora que sé tenerte,
mientras los latidos me empujan lejos
mis brazos te sostienen,
y agrandamos el abismo con besos.
Llenamos nuestros pulmones de alientos.
Revivimos y conocemos un mundo más chico
que nuestro abismo.