EN OTRO IDIOMA
No es lo mismo servirte en todos lados
aun si en todos lados se te sirve.
En árabe escuché tus oraciones
y, si bien luego fueron traduciendo,
me asomé al balcón de aquel hermano
y a sus vistas distintas de las mías.
A tu Iglesia es, a veces, tan difícil
el acceso… Barreras de soldados
custodian tus lugares
aguardando a la orden
que inicie la masacre de tus hijos…
Los mártires de ahora,
unidos a los mártires de siempre,
a los del circo máximo,
los de guerras de hermanos fratricidas,
los hábitos de sangre mancillados.
Como ayer, hoy se excavan catacumbas,
convertidas en grandes catedrales
sin vidrieras ni gárgolas mingentes.
Lugares escondidos
de adobe y de madera,
en donde suplicando las migajas
de tu mesa parecen ser los perros.
Y les das tu palabra y Santo Pan
de tus manos, tus maños siempre llenas.
En árabe escuché tus oraciones
dentro del corazón del extranjero,
los dos esperanzados en las preces.
Salva Glez. Moles.
Septiembre, 2025.
FUENTE: Meditación. Diez minutos con Jesús. 11 de septiembre, 2025, desde El Líbano.
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