acontista1967
Poeta recién llegado
¡Asclepio! ¡Asclepio! Toma tu gallo y anda, hasta la vista,
que ha venido mi amada a reprenderme,
que ha venido y me ha dicho: -Estás en deuda.
Asclepio, he bebido la cicuta del agravio.
¡Qué amargado candor!
Qué paciencia fecunda la de aquella mujer
errando con sus flores por la gruta rupestre de mis nervios.
Amada, sos testigo, volví su gallo al salvador Asclepio:
se apenó el animal, se quedó un tanto triste, un tanto en la zozobra,
y me dolió su pena, mas devolví al espejo lo que me había prestado.
Toma tu gallo, Asclepio, y anda. . .hasta la vista;
que ha venido mi amada a reprenderme
que ha venido y le he dicho:
-Está bien, con tal que no te escondas más en esa sombra.
que ha venido mi amada a reprenderme,
que ha venido y me ha dicho: -Estás en deuda.
Asclepio, he bebido la cicuta del agravio.
¡Qué amargado candor!
Qué paciencia fecunda la de aquella mujer
errando con sus flores por la gruta rupestre de mis nervios.
Amada, sos testigo, volví su gallo al salvador Asclepio:
se apenó el animal, se quedó un tanto triste, un tanto en la zozobra,
y me dolió su pena, mas devolví al espejo lo que me había prestado.
Toma tu gallo, Asclepio, y anda. . .hasta la vista;
que ha venido mi amada a reprenderme
que ha venido y le he dicho:
-Está bien, con tal que no te escondas más en esa sombra.