En raíces te levantaste
como un sol que sale
por detrás de oscuras montañas...
Eras un ultimátum
frente al desarraigo que me poblaba.
Detrás de ti, la noche estrellada, el atardecer diáfano, la vida en su quintaesencia
abriéndose como un paragua,
esperándome con mil mañanas.
Como uno que no tiene
demasiado tiempo
miré mi alma desgajarse
en lágrimas de angustia.
Tu llorabas en mis ojos,
sonreías en mis labios,
te enraizabas en mi mente
como un sol que se esconde en el crepúsculo.
Y allí naciste para vivirme,
para amarte interrumpible
donde las raíces del amor
echan llamas.
como un sol que sale
por detrás de oscuras montañas...
Eras un ultimátum
frente al desarraigo que me poblaba.
Detrás de ti, la noche estrellada, el atardecer diáfano, la vida en su quintaesencia
abriéndose como un paragua,
esperándome con mil mañanas.
Como uno que no tiene
demasiado tiempo
miré mi alma desgajarse
en lágrimas de angustia.
Tu llorabas en mis ojos,
sonreías en mis labios,
te enraizabas en mi mente
como un sol que se esconde en el crepúsculo.
Y allí naciste para vivirme,
para amarte interrumpible
donde las raíces del amor
echan llamas.