cristobal monzon lemus
Poeta que considera el portal su segunda casa
EN REVERSA
Estar atado, sujeto, preso, amarrado,
es condición desdichada, ser libre
por naturaleza, cual ave o nube
llevada por el aire, a cualquier parte,
es lo más deseado, cuando se piensa
en la libertad como un tesoro.
No obstantes éstas percepciones
pueden tener sus excepciones
cuando sé está enamorado; sucede
en la generalidad de las personas,
cuando aún se mariposea entre flores,
probando néctares de ilusiones.
Pero cuando ese néctar hace efecto
alucinante y perdidamente se enamora,
terminan esas pretensiones.
No importa ser esclavo de ese cariño,
prisionero de ese amor, adicto estar con
ella, encadenado a sus besos, encarcelado
con placer. En fin, cuantas frases de un
te quiero, eres mi única ilusión, dueña de
mi vida, dueña de mi amor.
Vivo feliz contigo, enciérrame para
siempre en tu corazón, cuantos años quieras,
eres mi futuro, nada más lindo me puede
suceder, contigo hasta el fin del mundo, por
el resto de nuestras vidas, por los siglos
de los siglos, soy todo tuyo, amén.
Estar atado, sujeto, preso, amarrado,
es condición desdichada, ser libre
por naturaleza, cual ave o nube
llevada por el aire, a cualquier parte,
es lo más deseado, cuando se piensa
en la libertad como un tesoro.
No obstantes éstas percepciones
pueden tener sus excepciones
cuando sé está enamorado; sucede
en la generalidad de las personas,
cuando aún se mariposea entre flores,
probando néctares de ilusiones.
Pero cuando ese néctar hace efecto
alucinante y perdidamente se enamora,
terminan esas pretensiones.
No importa ser esclavo de ese cariño,
prisionero de ese amor, adicto estar con
ella, encadenado a sus besos, encarcelado
con placer. En fin, cuantas frases de un
te quiero, eres mi única ilusión, dueña de
mi vida, dueña de mi amor.
Vivo feliz contigo, enciérrame para
siempre en tu corazón, cuantos años quieras,
eres mi futuro, nada más lindo me puede
suceder, contigo hasta el fin del mundo, por
el resto de nuestras vidas, por los siglos
de los siglos, soy todo tuyo, amén.