En San Sebastián los perros
(16.10.1984)
En San Sebastián los perros mordían los aires
de 2 a 3 de la tarde
y de 4 a 5
volaban sobre las calles
hasta cansarse
Esperaban a sus amos del colegio
a que les contaran lo acontecido
a que les dijeran ese otro nombre
que sólo ellos sabían
Los perros cambiaban de color en las noches
un tono plateado les teñía los ojos
y se abandonaban
transparentes
en los sueños de los amos
y hablaban entre iguales
y se lamían los cabellos
hasta que los amaneceres escandalosos
devolvían los colores cotidianos a las cosas
y los aullidos nostálgicos
rompían el corazón de la luna
y las pupilas entreabiertas
mandaban al cadalso a los sueños
(16.10.1984)
En San Sebastián los perros mordían los aires
de 2 a 3 de la tarde
y de 4 a 5
volaban sobre las calles
hasta cansarse
Esperaban a sus amos del colegio
a que les contaran lo acontecido
a que les dijeran ese otro nombre
que sólo ellos sabían
Los perros cambiaban de color en las noches
un tono plateado les teñía los ojos
y se abandonaban
transparentes
en los sueños de los amos
y hablaban entre iguales
y se lamían los cabellos
hasta que los amaneceres escandalosos
devolvían los colores cotidianos a las cosas
y los aullidos nostálgicos
rompían el corazón de la luna
y las pupilas entreabiertas
mandaban al cadalso a los sueños